Sin exportaciones no hay divisas: en septiembre habrá nueve días sin carga de buques por un paro aduanero que sólo puede desactivar el gobierno

Descontrol sindical promovido por internas políticas.

Un conflicto sindical –subproducto de una interna política entre el ministro de Economía Axel Kicillof y el titular de la Afip Ricardo Echegaray– está contribuyendo a secar la plaza monetaria de divisas en un momento en el que se las necesita más que nunca.

El 6 de mayo de este año representantes del Frente de Gremios Estatales (integrado por 16 sindicatos) acordó un ajuste por inflación del 16,5% en junio y otro 10% acumulativo en agosto. El acuerdo fue firmado por los sindicalistas en una audiencia en la que participaron la presidenta Cristina Fernández de Kirchner; el jefe de Gabinete Jorge Capitanich y los ministros de Trabajo y Economía Carlos Tomada y Axel Kicillof.

Pero semejante acumulación de funcionarios top no fue suficiente: los empleados de la Afip no recibieron el junio el ajuste anunciado. Y tampoco en agosto (siguen cobrando lo mismo que el año pasado).

Por ese motivo los integrantes del Sindicato Único del Personal Aduanero de la República Argentina (Supara) iniciaron hoy un paro total de actividades que se extenderá hasta el próximo domingo 21. Y luego, en caso de no resolverse el conflicto, retomarán la medida de fuerza el próximo miércoles 24 de septiembre el domingo 28.

Al no haber posibilidad de reemplazar las tareas de fiscalización realizadas por personal aduanero, las exportaciones argentinas de commodities agrícolas estarán paralizadas durante los nueve días del paro que habrá en el presente mes de septiembre.

Es decir: en septiembre sólo habrá embarques de commodities agrícolas durante apenas veintiuno de los treinta días del mes.

La paralización de actividades portuarias, además de generar un infierno logístico por la “acumulación” de barcos con carga programada, promueve una ralentización del ingreso de agrodivisas y costos adicionales que luego –descontados del valor FOB– son eventualmente redistribuidos entre los integrantes de la cadena comercial (cada día de espera no programada de un buque granelero ronda actualmente los 14.000 dólares).

La exportación de commodities agrícolas, en la actual coyuntura, es prácticamente la única fuente generadora de divisas con la que cuenta la economía argentina para operar con normalidad.

 

Fuente: Valor Soja

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