Exportaciones de trigo crecen 160% y el Gobierno prevé una mayor cosecha

La quitas de las retenciones y en especial la eliminación de los permisos de exportación que tenía el trigo hasta la campaña 2015/2016, fueron los motivos por el cual el cereal hoy muestra una mejora en los envíos al exterior del 167 por ciento. El volumen asciende a 2,3 millones de toneladas hasta enero, superando así las 895.000 toneladas de hace un año. En ese contexto, Agroindustria prevé que la cosecha del ciclo actual llegará a los 17 millones de toneladas,m cuando en enero calculaba que rondaría las 16,5 millones de toneladas.

«Quiero felicitarlos y agradecerles en nombre del Gobierno Nacional por la predisposición que demostraron y porque comprobamos que no estábamos equivocados sobre lo que significaba eliminar las retenciones», destacó el ministro Ricardo Buryaile hablaba en la Fiesta Nacional de Trigo, mostrando su alegría porque los números son positivos para el cultivo.

Datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sostienen que a enero ya pasaron por el puerto 2,3 millones de toneladas y se proyecta para febrero 1,6 millones, lo que hace un total de 3,9 millones de toneladas. El volumen supera con creces los 2,1 millones en la comparación anual. Agroindustria señaló que las compras por parte de la exportación suman a la fecha casi 7 millones de toneladas, muy cerca ya de los 8,7 millones que, se estiman, podrían embarcar en la actual campaña.

Se prevén en febrero embarques por 1,6 millones
de toneladas, superando en un 33% lo visto hace un año

Además el titular del área proyectó una cosecha de 17 millones de toneladas, superando en un 3% los datos publicados en enero de 16,5 millones.

Por otro lado remarcó: «pasamos de discutir ROEs, a discutir la calidad del trigo, generamos mayor previsibilidad y creo que ahora el próximo desafío es la transparencia en la comercialización».

Precisamente calidad es lo que días atrás discutieron molineros y acopiadores. Sucede que los primeros, «de manera inconsulta, habían decidido imponer una cláusula en los contratos de compra-venta de trigo donde establecía que la bonificación por calidad la pagarán según sus propios análisis», advirtieron en un comunicado los acopios.

Y si bien todo se habría solucionando con sólo colocar una cláusula que «en caso de discrepancias con la calidad determinada, el vendedor podrá recurrir al análisis de la Cámara Arbitral», éste no habría tenido el efecto esperado.

Según la agencia NA la venta del trigo por su calidad fracasó como incentivo para los productores, en especial los pequeños y medianos, ya que los molinos, en su mayoría, se plantaron en el precio de pizarra que oscila en los $2.700 la tonelada y no bonificaron.

Fuentes del sector molinero rechazaron las acusaciones al sostener «que se esta pagando calidad cuando en realidad no es necesario, dado que está en los porcentajes lógicos e históricos».

Hace un año el contexto era distinto. El trigo no era de buena calidad y las fábricas se vieron obligadas a importar desde Uruguay. Hoy se entiende que con la gran cosecha no sólo no debería pasar sino «que no preocupa el alto volumen que se viene exportando».

Los precios en el mercado externo mejoraron desde el jueves tras los datos que muestran una caída de producción de los principales productores mundiales.

Fuente: Bae negocios