Argentina recuperará posiciones en el comercio mundial.

Desde hace décadas, Argentina ha venido perdiendo participación en el total de exportaciones mundiales. Como consecuencia de una pobre performance exportadora, el país ha experimentado un prolongado debilitamiento como actor global en el comercio exterior, manteniendo una relación exportaciones/PBI históricamente rezagada, incluso al contrastarla con sus propios niveles recientes.

El examen de la evolución nominal de las exportaciones de bienes y servicios a lo largo del primer cuarto del siglo XXI expone la profundidad de este rezago estructural en comparación con el resto de la región.

Al analizar el comportamiento “punta a punta” entre los años 2000 y 2025, se evidencia que la gran mayoría de los países de América Latina expandieron su frontera comercial de manera masiva a través de modelos de especialización eficientes:

* Perú lideró el dinamismo regional multiplicando el valor nominal de sus despachos externos por 9,25 veces, impulsado por un agresivo auge minero y agroindustrial de niche.

* Brasil se expandió 6,28 veces mediante la escala global de su agribusiness.

* Costa Rica y Chile multiplicaron sus ventas externas por 5,60 y 5,50 veces, respectivamente, apalancados en tratados de libre comercio y su inserción en cadenas de alta tecnología.

* Ecuador, como bloque de diversificación energética, logró expandir su flujo comercial punta a punta en 3,50 veces al consolidar su matriz dolarizada de extracción petrolera y escalar industrias no tradicionales como la acuicultura pesquera (camarón).

En contraste, la República Argentina registró un factor de expansión de apenas 2,78 veces en sus valores corrientes, posicionándose como la trayectoria más débil de la muestra analizada debido a un entramado de distorsiones macroeconómicas que constriñeron su oferta exportable tradicional hasta el cambio de tendencia iniciado a partir de 2023.

Esta asimetría se corrobora de manera concluyente al examinar el agregado macroeconómico de América Latina y el Caribe. Según las series consolidadas de balanza de pagos del Banco Mundial, la región en su conjunto multiplicó el valor nominal de sus exportaciones totales de bienes y servicios por 5,92 veces entre los años 2000 y 2025, pasando de u$s 349.068 millones a un récord histórico de u$s 2.068.261 millones.

El hecho de que la tasa de expansión media regional duplique holgadamente el desempeño acumulado por la Argentina (2,78) valida estadísticamente que el estancamiento del frente externo local respondió a un sesgo disfuncional de la política económica doméstica y no a una falta de dinamismo en los mercados internacionales.

RETROCESO

Por eso, desde hace décadas, la relevancia argentina en el comercio internacional total decrece. Mientras varios países de Latinoamérica han mejorado su participación en el comercio internacional planetario, Argentina ha caído.

Por su parte, los datos históricos (elaborados en base a información de Indec y el Banco Mundial) demuestran cómo las exportaciones argentinas -tanto en bienes aislados como en el consolidado de bienes y servicios-perdieron participación relativa en el total mundial de forma sostenida entre 1960 y 2023.

Se ha tomado al efecto el año 2023 por ser el piso histórico. Nunca Argentina participó en menos (porcentualmente) en las ventas externas mundiales totales.

Este recorrido histórico permite identificar tres dinámicas claras:

1) El declive secular: el país arranca en su punto más alto en 1960 (rozando el 0,81% en bienes) y pierde escalones década tras década.

2) Oasis de recuperación parcial: se observa una leve mejora en los registros de 2000 y 2010, impulsada por el superciclo de precios de las materias primas, antes de reanudarse la tendencia a la baja.

3) El piso histórico: el año 2023 refleja el impacto extremo de la sequía, dejando la participación en su mínimo absoluto (0,29% en bienes y 0,27% en el total), justo antes de iniciar la actual curva de rebote.

¿CAMBIA LA TENDENCIA?

A partir de 2023 (el año del piso en la participación de las exportaciones argentinas en le total mundial) la dinámica comercial argentina exhibe un crecimiento de sus exportaciones que supera el alza del total mundial, un dato no menor considerando que el comercio internacional planetario se encuentra en niveles récord.

Este impulso ha permitido mejorar el ratio exportaciones/PBI del país. Si bien este indicador muestra una recuperación en la comparación histórica interna, todavía permanece en niveles rezagados cuando se lo contrasta con el panorama de los países vecinos.

No obstante, ahora los datos consolidados de 2024 y 2025, sumados a las proyecciones para el cierre de 2026 (con 9 meses ya transcurridos), parecen ponernos ante una novedad: permiten esbozar un principio de cambio de tendencia estructural.

Esta inflexión obedece a que la oferta exportable local está creciendo muy por encima de la media global. La siguiente es la participación de las exportaciones argentinas en el total mundial (2023-2026):

* 2023: 0,29% en Bienes y 0,27% en Bienes y Servicios (piso histórico).

* 2024: 0,34% en Bienes y 0,32% en Bienes y Servicios.

* 2025: 0,37% en Bienes y 0,35% en Bienes y Servicios.

* 2026 (Proyectado): 0,39% en Bienes y 0,37% en Bienes y Servicios

El cambio obedece a que desde 2024 hasta el corriente 2026 las exportaciones argentinas crecen muy por encima de lo que crecen las mundiales, aun cuando el comercio internacional en el planeta mantiene una buena performance.

Lo relevante para esto es que diversos estudios privados auguran para los próximos años un crecimiento sostenido de las expectaciones argentinas para los años venideros. Y ello permitiría recuperar participación en el total mundial.

EL FUTURO

Diversos trabajos (públicos, pero sobre todo privados) están previendo un buen crecimiento de exportaciones argentinas en los próximos años. Empujadas por la productividad agroindustrial, el despegue energético, el avance minero, la mejora en algunos sectores industriales y hasta la relevancia de determinados servicios, muchos esperan que las ventas externas argentinas tengan un alza que no pocos están ya midiendo por su impacto en lo productivo, lo cambiario y lo fiscal.

A continuación, se detalla el modelo de proyección multianual que consolida las metas de incremento exportador para el período 2026-2035. Este esquema analítico

cuantifica el impacto marginal de las reformas estructurales, traduciendo la maduración de las inversiones físicas en un sendero de crecimiento sostenido.

El comportamiento del sector externo no es lineal sino que refleja picos de aceleración estratégica vinculados de forma directa con hitos de infraestructura clave, tales como la puesta en valor de nuevos ductos, la implementación de tecnologías avanzadas para minerales críticos y el encuadre normativo de grandes inversiones, alcanzando un volumen final que redefine la inserción comercial del país a nivel global.

Lo referido es de elaboración propia en base a diversos informes macroeconómicos y sectoriales que proyectan un cambio estructural e histórico en el perfil externo de

Argentina hacia el horizonte 2026-2035, estimando un sendero de crecimiento sostenido que llevará el valor total de las exportaciones desde los u$s 105.150 millones iniciales hasta consolidar un techo de u$s 179.945 millones anuales para 2035.

Entre los principales análisis se destaca el estudio estratégico Argentina 2035: Los 4 motores de las exportaciones, elaborado por la Fundación Producir Conservando, el cual fundamenta la diversificación de la matriz productiva nacional a través de la sinergia entre la agroindustria, la energía, la minería y la economía del conocimiento.

En sintonía con las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el modelo contempla un fuerte impulso inicial en el periodo 2026-2027 (+19,1% y +8,5% respectivamente) apalancado por grandes cosechas agrícolas y la puesta en marcha de nueva infraestructura gasífera y de oleoductos.

Asimismo, las estimaciones del sector privado alineadas con informes del Banco Central de la República Argentina (BCRA) validan una aceleración hacia el año 2030 (+9,4%), momento en que las ventas al exterior alcanzarán los u$s 142.900 millones motorizadas por la entrada en operación de grandes proyectos mineros bajo el amparo del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).

Finalmente, los reportes técnicos de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) y la Secretaría de Minería respaldan el tramo final del esquema proyectado (2031-2035), donde la maduración de las tecnologías de Extracción Directa de Litio (EDL), el déficit estructural global de minerales críticos y la plena operatividad de la matriz energética a escala global permitirán estabilizar tasas de crecimiento orgánico y mitigar definitivamente la restricción externa de divisas del país.

Y si eso se concreta como está previsto, podemos anticipar (comparando con la previsión de organismos internaciones de la evolución del comercio internacional mundial) que Argentina recuperaría más posiciones (aun viniendo desde muy abajo) en materia de participación en el comercio exterior total mundial.

Como se ha expresado antes, de concretarse ello, estaríamos ante un alza relevante de la participación de las exportaciones argentinas en el total mundial. Así, haciendo solamente un ejercicio (y no una predicción), podría darse el caso de una recuperación en una “curva” que toma fuerza ascendente.

  • Marcelo Elizondo Director General de la Consultora DNI (Desarrollo de Negocios Internacionales).

Fuente: Prensa