En 2017 el déficit de la balanza comercial con Brasil alcanzó u$s 8184 millones, una cifra que explicó casi en su totalidad el resultado negativo de la balanza comercial total, que el año pasado trepó a los u$s 8471 millones, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Pero esto podría empezar a cambiar este año, si efectivamente la recuperación de la economía brasileña, que según se proyecta crecerá entre 2,5% y 3%, se traduce en una mayor demanda de productos desde Argentina.
En una entrevista concedida a la agencia Télam, José Augusto de Castro, presidente de la principal entidad de comercio exterior de Brasil, la Asociación Brasileña de Comercio Exterior (AEB), afirmó que «Brasil tendrá un mercado interno más fortalecido, aumentarán las importaciones y, sin duda, es una oportunidad para las exportaciones de Argentina, de productos automotrices pero también para otras exportaciones de valor agregado».
El punto clave es que las automotrices instaladas en Brasil anunciaron planes para reducir sus envíos a la Argentina. Para eso, las terminales de Brasil prevén producir en sus filiales de la Argentina varios modelos destinados al mercado brasileño.
Lo que se busca evitar las multas previstas en el acuerdo automotriz bilateral (flex), que establece límites en el intercambio entre ambos países, con el fin de evitar variaciones bruscas en la balanza comercial sectorial. El último acuerdo, vigente hasta junio de 2020, establece un flex de 1,5 dólar importado por cada dólar exportado. Desde mediados de 2016 hasta la fecha, la demanda de autos brasileños en el país, con fuerte incremento de los patentamientos (en 2017 se llegó al segundo mejor registro de la historia con 900.000 unidades) sumado a un mercado brasileño débil a nivel de importaciones, llevó a un importante desbalance sectorial en contra de nuestro país
«En los dos primeros meses de 2018 aún se registró un superávit de automóviles de Brasil, pero viendo el panorama del mercado brasileño las propias automotrices acelerarán las importaciones de autos de Argentina», indicó De Castro sobre la actualidad del sector.
El empresario, recordó que en los dos primeros meses del año aumentó el registro de empresas importadoras e indicó que «esto ya nos dice que las empresas volverán a importar y que quien importaba productos industrializados exportará menos porque le conviene mucho el mercado interno de Brasil, porque tiene más competitividad que América del Sur».
De Castro habló del potencial de los autos, aunque no exclusivamente. «Creemos que las importaciones totales de Brasil deben crecer entre 5% y 15% en 2018», pronosticó. Y aclaró que «será una oportunidad para los argentinos, que lo verán en la industria automotriz pero también entraron con fuerza en la agenda exportadora argentina lácteos, carnes y vinos, con lo que significa eso por su valor agregado en un mercado grande como Brasil».
De cara al futuro cercano, lo cierto es que la economía brasileña creció 1% en 2017, luego de caer 3,5% en 2015 y otro tanto en 2016. Para este año las proyecciones hablan de una mejora del PBI del 2,5% al 3%. Habrá que ver cuánto de esto se materializa, pero mientras tanto, crecen las expectativas a este lado de la frontera.
Fuente: El Cronista
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