En el segmento dirigido al público de alto poder adquisitivo ya se proyecta que éste será un año en el que se concretarán más desembarcos varios ya confirmados y otros en pleno proceso de la mano de una reactivación del mercado.
Tras varios años de éxodo, las marcas de lujo, tímidamente, comenzaron un proceso de retorno al mercado local.
En el segmento dirigido al público de alto poder adquisitivo ya se proyecta que éste será un año en el que se concretarán más desembarcos varios ya confirmados y otros en pleno proceso de la mano de una reactivación del mercado.
En junio de este año, publica El Cronista, el grupo estará abriendo el primer local de la marca suiza de calzados y accesorios Bally, en un espacio de 100 metros cuadrados en el shopping Patio Bullrich.
Y, además, está en negociaciones para abrir un primer local pop-up de la marca Loewe, una casa de moda española de lujo, especialista en marroquinería, que pertenece al poderoso grupo LVMH, el conglomerado de lujo francés que incluye a Moët Hennessy y Louis Vuitton.
El grupo apunta a gestionar de cuatro a cinco marcas de premium en el mercado argentino en los próximos tres años.
A fines del año pasado, dos marcas concretaron su regreso al país: Ermenegildo Zegna luego de casi tres años de ausencia abrió con una tienda de 160 metros cuadrados en el Patio Bullrich con varias colecciones (Sartoria, Informale y ZZegna), accesorios, fragancias y su servicio de confección de prendas a medida. Y también Calvin Klein, que eligió el mismo shopping, referente del lujo local.
Este año, trascendió que se sumará, aún sin una confirmación oficial de fecha, Carolina Herrera.
Otra de las novedades fue la inauguración en el país de la primera Boutique Rolex la marca de alta relojería, ubicada en la Avenida Alvear, a través de Santarelli, uno de los establecimientos locales más tradicionales del rubro.
«Se sabe que otros directores de marcas italianas y americanas han estado visitando la ciudad en busca de perspectivas y locaciones pero aún con bastante cuidado y pensando en forma más conservadora. Se nota una fuerte orientación a que las marcas desembarquen de la mano de operadores o grupos de inversión y no en forma directa como ocurría años atrás», aclaró Weber.
«La Avenida Alvear quedó casi sin locaciones y el shopping que concentra las marcas internacionales no posee grandes espacios que son los más solicitados por este tipo de marcas. De todas maneras, creemos que de aquí a dos o tres las grandes marcas estarán de nuevo en el país», auguró.
Marcela García, consultora de marcas de lujo internacionales, coincide en la visión de que 2018 será un año de «transición» y de regresos de marcas reconocidas.
«Hay una mirada fuerte sobre la Argentina como foco y como negocio en el corto o mediana plazo. Claramente Buenos Aires no puede no tener las marcas que sí están en los países limítrofes. Buenos Aires sigue siendo París para el público de la región. La experiencia de las marcas que han estado es que realmente se venden», explicó
Fuente:IProfesional
Revista ForExport Espacio comunicacional relacionado con el comercio internacional y la logística dentro de la región.