Pese al freno global, las exportaciones argentinas crecerán 7%

Lejos de apaciguar el impacto global, los aranceles de Donald Trump anticipan mayor efecto en 2026, con un crecimiento “casi nulo” del intercambio global; las proyecciones para Argentina dentro del bloque regional son mayormente positivas, impulsadas por la recuperación de sectores clave.

Para 2026, la Organización Mundial del Comercio (OMC) proyecta una expansión del volumen del comercio mundial de bienes de solo un 0,5%, en vista de que —a diferencia de 2025— el impacto de los mayores aranceles se experimentaría desde el inicio del año y ya no habría factores transitorios que impulsen el crecimiento, advirtió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El documento pone el foco en el profundo giro arancelario que dio lugar a una nueva era de “interdependencia instrumentalizada”; básicamente, el fin al multilateralismo.

El salto del arancel promedio del 2,4% al 17,4%, es parte de “una ruptura con las normas del sistema multilateral de comercio y con la mayoría de los acuerdos comerciales negociados por ese país desde la década de 1980”.

En su reemplazo, “se prioriza el unilateralismo, combinado con negociaciones bilaterales en las que los Estados Unidos maximizan las asimetrías de poder con sus socios”.

EL GIRO ARGENTINO

Para el gobierno de Javier Milei, este fenómeno de “interdependencia instrumentalizada” (el uso del comercio y las finanzas para fines geopolíticos) presenta un desafío doble: la necesidad de navegar un mundo con reglas menos claras y el impacto directo en los flujos de exportación hacia el mercado estadounidense.

En el caso de la Argentina, esto significa que el comercio ya no es solo una transacción económica, sino una herramienta de poder geopolítico. En este contexto, el país se encuentra en una posición singular: aunque el mundo enfrenta un giro proteccionista sin precedentes, la estructura exportadora argentina le permite, por ahora, amortiguar el impacto.

Al mismo tiempo, el bajo arancel que recibió la Argentina en relación al promedio por la alianza Trump – Milei junto a un acuerdo comercial que los países mantienen bajo la manga -para dar a conocer en un momento estratégico-, alza las expectativas.

En ese sentido, Estados Unidos ha elevado su arancel promedio al 17,4%, el nivel más alto desde la Gran Depresión de 1935. Sin embargo, el informe destaca que Argentina enfrenta un arancel efectivo mucho menor (8%).

Si bien son señales positivas, todavía queda mucho por negociar ya que la mayoría de los productos que Argentina envía al mercado estadounidense (petróleo, estaño, cátodos de cobre y ciertos agroindustriales) no fueron incluidos en las listas de aumentos arancelarios de la administración actual.

Como dato alentador, mientras Brasil sufre aranceles del 33% y los países asiáticos enfrentan barreras aún mayores, los productos argentinos se vuelven relativamente más baratos en las góndolas y fábricas de EE. UU. Esto genera una oportunidad de “desvío de comercio”, donde compradores estadounidenses podrían reemplazar proveedores asiáticos por argentinos en sectores como la agroindustria y manufacturas seleccionadas.

GANADORES Y PERDEDORES

El valor de las exportaciones de bienes de Argentina proyecta un crecimiento del 7% para el cierre de 2025, superando el promedio regional del 5%. Sin embargo, el dinamismo es heterogéneo. Con un alza regional del 8,4%, Argentina se beneficia del incremento en los precios del oro y la plata, impulsados por la demanda de activos de refugio y el gasto en defensa en Europa.

En el agro, el informe señala que el aceite de soja y la carne bovina muestran precios con crecimientos de dos dígitos.

No obstante, los porotos de soja han registrado caídas de precios superiores al 10%, lo que obliga al país a apostar por un mayor valor agregado (agroindustria) para no perder ingresos de divisas.

A pesar del potencial de Vaca Muerta, los precios de la energía han caído un 10% en 2025. Esto implica que la Argentina deberá exportar mayores volúmenes para compensar la disminución en el precio internacional del petróleo.

Uno de los puntos más reveladores del informe es la distribución de los servicios modernos (software, consultoría, servicios financieros), sector donde la Argentina se consolida como el tercer jugador más importante de la región y es inmune a las alzas arancelarias de EE. UU.

El informe de la CEPAL sugiere que Argentina debe aprovechar que sus exportaciones hacia EE. UU. (petróleo y metales) sufren menos aranceles que las de sus competidores, pero simultáneamente debe fortalecer el eje con China ( comprador de alimentos) e India, que emerge como un socio estratégico para los servicios y la tecnología.

Fuente: El CRONISTA