Menor producción de uva en Mendoza: qué significa para la exportación y el stock

Con el inicio de 2026 y a poco más de un mes del comienzo de la vendimia, el sector vitivinícola mendocino ya maneja estimaciones preliminares que anticipan una baja en la producción de uva. Si bien el pronóstico oficial aún no fue publicado, bodegueros y productores coinciden en que la cosecha será menor a la de la temporada anterior.

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) tiene previsto difundir el informe definitivo a mediados de febrero, pero los relevamientos privados realizados en distintas zonas productivas de la provincia muestran una reducción que oscilaría entre el 8% y el 10%.

La situación no es homogénea en todo el territorio. La magnitud de la merma varía según los oasis productivos y las contingencias climáticas que afectaron a cada región durante el ciclo agrícola. Mientras algunas áreas presentan pérdidas más marcadas, otras registran niveles similares o incluso levemente superiores a los del año pasado.

En el análisis comparativo regional, Mendoza mostraría un escenario de caída generalizada, a diferencia de lo que ocurre en otras provincias vitivinícolas, donde se observa una evolución más favorable de los viñedos.

La Cosecha

La confirmación de estos números resulta clave para el funcionamiento del mercado vitivinícola, ya que el volumen de cosecha impacta directamente en la planificación de stocks, la diversificación de la producción y el destino de la uva, ya sea para vinificación, mosto o exportación.

De sostenerse las proyecciones actuales, la producción de uva en Mendoza durante la temporada 2026 se ubicaría en torno a los 13,5 millones de quintales, consolidando un escenario de menor oferta respecto al año anterior.

Fuente: Diario Mendoza