Las oportunidades de Argentina con India dependen de ofertas más diversificadas

La India -el segundo país más poblado del planeta, con miras a ser el primero en 2030, según proyecciones de Naciones Unidas- presenta grandes oportunidades para la exportación de productos y servicios de la Argentina, a condición de que se diversifique la oferta, afirmaron expertos locales.

«Las perspectivas son tan vastas como el Océano Indico», graficó Raúl Rishi Verma, argentino descendiente de indios y profesor del porteño Instituto Universitario Eseade, mientras Juan Miguel Massot (de la UBA y la Universidad del Salvador) sostuvo que se trata de «dos economías complementarias, aunque las cifras aún no lo demuestran».

Rishi Verma instó a «ir más allá del modelo agroexportador», durante un seminario realizado en el CARI (Consejo Argentino de Relaciones Internacionales), al que asistió el embajador Sanjiv Ranjan.

El profesor de Eseade llamó a «explorar negocios en rubros como diseño, industria audiovisual, turismo y hasta el consumo de entretenimiento deportivo, a partir de la creciente popularidad del fútbol en la India».

«La Argentina es un gigante que aún no ha medido sus posibilidades en uno de los países de más alto crecimiento (7,4% en 2014-15) y la tercera economía del mundo, medida según la evolución de la paridad del poder adquisitivo», añadió.

Rishi Varma identificó varios sectores en expansión en la India, como la industria pesada, la energía (tanto renovable como nuclear), la farmacéutica y los servicios informáticos y tecnológicos.

El experto resaltó, como un punto favorable, que las autoridades y empresas indias procuran establecer relaciones «alejadas de propuestas extractivas o neocoloniales» y alentó a los empresarios argentinos a ir «más allá de la venta de derivados de la soja».

Massot, precisamente, alertó que el aceite de soja concentra actualmente el 91% de los envíos al país sudasiático, que paga 4 de cada 10 dólares que ingresan a la Argentina por ese concepto.

«La India suma hoy el 4% de las exportaciones nacionales, pero apenas el 1% de las importaciones, y el intercambio arroja un fuerte superávit, a diferencia de lo que ocurre con nuestros mayores socios», detalló.

El comercio argentino-indio ronda los u$s 3.400 millones anuales, y en enero-agosto de este año las colocaciones locales se aproximaron a u$s 1.700 millones, frente a compras por 475 millones, según las estadísticas más recientes del Indec.

Massot destacó que la India es un mercado relevante también para el algodón argentino -importa entre 15 y 20% de la oferta nacional-, mientras desde ese origen provienen insumos químicos, piezas y kits metalmecánicos, y productos textiles.

«El intercambio bilateral se triplicó desde comienzos de siglo, pero no parece que pueda ganar dinamismo si no cambia su estructura actual», consideró el profesor de la UBA y de USAL.

Recordó luego que en 2009 entró en vigencia el acuerdo firmado entre la India y los países del Mercosur, que es «muy poco abarcativo, ya que incluye sólo a unas 450 líneas de la nomenclatura arancelaria».

Massot tomó nota de las recientes negociaciones para arribar a un convenio comercial más ambicioso con la nación sudasiática, pero advirtió que, de acuerdo con las tratativas preliminares, su alcance «está todavía muy lejos de lo que es usual en otros acuerdos».

Fuente: Télam