La Argentina se postuló para ser la sede de una la edición 2017 de la OMC

NUESTRO PAÍS SE PRESENTÓ PARA SER SEDE DE LA XI CONFERENCIA MINISTERIAL DE LA ORGANIZACIÓN DEL COMERCIO, EN DICIEMBRE DE 2017, Y SE CONSTITUYÓ EN EL PRIMER POSTULANTE PARA ALBERGAR EL PRÓXIMO AÑO A LAS MÁS DE 160 DELEGACIONES GUBERNAMENTALES QUE PARTICIPARÁN DE LAS DELIBERACIONES BIENALES DE LA ENTIDAD MULTILATERAL.

La Argentina presentó su candidatura para realizar la XI Conferencia Ministerial de la Organización del Comercio (OMC), en diciembre de 2017, y se constituyó en el primer postulante para albergar el próximo año a las más de 160 delegaciones gubernamentales que participarán de las deliberaciones bienales de la entidad multilateral.

La postulación, conocida hoy, fue formalizada mediante una nota remitida durante la víspera al presidente del Consejo General de la OMC, el noruego Harald Neple, por la representación nacional ante los organismos con sede en Ginebra, en la que se reafirmó el compromiso de Argentina con el sistema multilateral de comercio.

La postulación para ser sede de la Conferencia Ministerial de la OMC se suma al acuerdo alcanzado recientemente en el seno del G20, para que Argentina asuma la presidencia del foro en el 2018 -ahora está China al frente y en 2017 estará Alemania- y recibir en el país a los mandatarios de las naciones que explican la mayor parte del PBI mundial.

“La República Argentina considera que reúne todas las condiciones necesarias para llevar adelante una Conferencia Ministerial que sea exitosa en todos sus aspectos”, indicó la nota a la que tuvo acceso Télam.

Hasta el momento, Argentina es el único miembro que se postuló para ser sede de la XI Conferencia Ministerial, ofrecimiento que será considerado en la reunión del Consejo General, máximo órgano de decisión de la OMC, el próximo 27 de julio, según indicaron a Télam fuentes en Ginebra.

La definición de la sede deberá ser adoptada por unanimidad de los 162 miembros de la organización, en un plazo que se espera establecer en la reunión del 27 de julio, en principio, estimado para fin de año.

La reunión cumbre, que se realiza cada dos años, reunirá a los ministros de Comercio de los -hasta hoy- 162 miembros de la entidad, que buscarán producir nuevos resultados en las negociaciones de la ronda de Doha, tras los avances alcanzados en las ministeriales de Bali (2013) y Nairobi (2015) para nuevas reglas del comercio mundial y mayores niveles de liberalización.

Una de las aspiraciones será poner en marcha el acuerdo de Facilitación de Comercio, un conjunto de recomendaciones aduaneras, surgido en Bali y adoptado en Nairobi, que requiere la adhesión de dos tercios de los miembros para su puesta en vigencia y con el que se estima generar ganancias globales anuales de entre 400 mil millones y un billón de dólares.

Sin embrago, los miembros esperan llevarse de la próxima conferencia algún nuevo avance concreto de los 21 temas de la agenda de Doha, que va desde agricultura, acceso a mercados de bienes no agrícolas y servicios hasta propiedad intelectual, compras gubernamentales, seguridad alimentaria, indicaciones geográficas o medio ambiente.

El pilar agrícola es principal eje de las controversias y el de mayor complejidad, ya que incluye la discusión sobre los subsidios directos a la producción y la reducción de aranceles.

En este capítulo, los ministros lograron en Nairobi un acuerdo para eliminar los subsidios a las exportaciones agrícolas, a instancias de una propuesta formulada en conjunto por Argentina, Brasil y la Unión Europea.

Además de los temas establecidos en Doha en 2001, cuando fue lanzada la presente ronda, algunos miembros pugnan por introducir en las negociaciones multilaterales nuevos tópicos que cobraron relevancia luego de establecida aquella agenda.
Energía, comercio electrónico, ampliación de cuestiones de inversión, reglas de inversión en temas de comercio, pymes, bienes ambientales, y planteos sectoriales como el de químicos, son considerados por algunos miembros como los nuevos temas que deberían ampliar la agenda de Doha.

La manera en que se abordarán estas cuestiones no tiene aún consenso, y se debate entre buscar nuevos formatos de negociación, cómo concluir los temas pendientes de la agenda de Doha, o si incorporar o no los nuevos temas.

A nivel geopolítico, los países en desarrollo adquirieron en las últimas dos conferencias mayor protagonismo en las negociaciones, lo que es considerado como factor decisivo para que se registraran avances, tanto en Bali como en Nairobi, tras años de estancamiento de las discusiones.

La Ronda de Doha, lanzada en la capital catarí en 2001, planeaba concluirse en 2005, con revisión de las negociaciones en 2003.
Sin embargo, la Conferencia Ministerial de 2003 en Cancún resultó en fracaso y las negociaciones estuvieron prácticamente estancadas desde entonces hasta la ministerial de Bali en 2013, cuando recobraron el impulso.

Fuente: télam