Mientras el comercio mundial avanza hacia aduanas inteligentes, automatizadas y predictivas, la Argentina todavía discute muchas veces problemas propios de otra era: expedientes físicos, exceso de controles manuales, demoras operativas, redundancias documentales y una lógica donde el operador suele sentirse más sospechoso que socio estratégico del sistema.
La reciente resolución de ARCA sobre garantías simplifica procedimientos y avanza en la dirección correcta. Hace diez años tuve la oportunidad de desempeñarme como consultor en la Aduana de Ecuador, a través del BID. En aquel momento, esa administración aduanera se comparaba con las de Perú y Colombia, sus países vecinos, y pude observar procesos y procedimientos mucho más modernos y lógicos que los que existían entonces en Argentina.
Uno de los aspectos que más me llamó la atención fue que Colombia aplicaba la exención de garantías en determinados casos. Esto implicaba una reducción de costos, menos burocracia y una mayor racionalidad en la gestión. Después de todo, una empresa con 70 años de trayectoria en el país difícilmente abandone Argentina por una deuda tributaria de 20.000 dólares. Tuvieron que pasar diez años para que Argentina adoptara un sistema similar.
El razonamiento lógico sería: ¿qué otras modificaciones simples deberían implementarse ahora, sin esperar otros diez años, considerando el impacto que tienen sobre la competitividad de nuestras empresas? Y, sobre todo, ¿por qué los cambios avanzan tan lentamente si nuestros países vecinos logran aplicarlos con mayor rapidez?
Porque el mundo ya tomó una decisión. Las aduanas más modernas dejaron hace años de medir su éxito únicamente por la cantidad de inspecciones realizadas o el volumen de expedientes tramitados. Hoy compiten por velocidad, trazabilidad, capacidad de gestión del riesgo, aprovechamiento inteligente de los datos y aptitud para atraer inversiones. Además, cuentan con herramientas tecnológicas cada vez más sofisticadas, como inteligencia artificial, aprendizaje automático (machine learning), etc.
Los indicadores internacionales tampoco muestran una posición favorable para la Argentina. El Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial ubica al país en los tramos inferiores de la clasificación.
Países como Singapur, Corea del Sur, Países Bajos, Canadá y Australia comprendieron hace tiempo una cuestión fundamental: cada hora perdida en una frontera implica una pérdida de competitividad. En la región, Chile y Perú también han avanzado en esa dirección.
En el siglo XXI, la competitividad ya no depende únicamente del tipo de cambio o de los costos laborales. También está determinada por la capacidad de mover mercancías de manera ágil, previsible y eficiente. En otras palabras, depende de cuánto tiempo tarda una mercadería en atravesar una frontera.
La aduana del futuro ya existe
La Organización Mundial de Aduanas impulsa desde hace años el concepto de Smart Customs (Aduanas Inteligentes): administraciones aduaneras apoyadas en inteligencia artificial, big data, análisis predictivo y sistemas avanzados de gestión de riesgo.
Las aduanas más eficientes del mundo no se caracterizan por inspeccionar más, sino por inspeccionar mejor. Su objetivo es concentrar los controles donde realmente existe riesgo y facilitar el tránsito de las operaciones legítimas.
¿Cómo lo logran?
- Información anticipada del embarque.
- Cruce internacional de datos.
- Scoring dinámico de operadores.
- Inteligencia artificial aplicada al riesgo.
- Liberación automática para operadores confiables.
- Trazabilidad completa de la carga.
La Aduana Argentina cuenta con el régimen IC02, un despacho anticipado de importación que se encuentra en línea tanto con las disposiciones del Código Aduanero —el antiguo DAP— como con las tendencias más modernas en materia de facilitación del comercio. Sin embargo, su aplicación continúa siendo limitada y se concentra en casos excepcionales, como determinadas operaciones de flores transportadas por vía aérea.
En numerosos países, en cambio, los procesos aduaneros se apoyan cada vez más en la información anticipada y la gestión de riesgo, permitiendo que una mercadería quede liberada incluso antes de tocar puerto.o aeropuerto de destino.
Mientras tanto, en la Argentina todavía persisten:
● controles redundantes,
● exceso de canal rojo,
● validaciones secuenciales,
● intervención humana excesiva,
● discrecionalidad operativa,
● y tiempos logísticos incompatibles con el comercio global moderno.
● análisis de riesgo recién cuando la mercadería llega.
Muchas veces se cree que el problema argentino es el sistema informático. Y, si bien el Sistema Informático Malvina necesita una profunda modernización, el salto es hacia la digitalización. Aunque también es cultural: la lógica histórica fue: “todo operador es potencialmente sospechoso”.
Las aduanas líderes cambiaron el paradigma: “el operador confiable debe operar rápido”.
Ahí aparece uno de los instrumentos más importantes del comercio internacional moderno: el Operador Económico Autorizado (OEA). En las economías más avanzadas, las empresas OEA prácticamente no sufren inspecciones sistemáticas. Obtienen prioridad operativa, menos controles y liberaciones mucho más rápidas. Y no garantizan. También deberían acceder fácilmente al régimen de Aduana Factoría, si así lo solicitan.
Porque el control inteligente no consiste en controlar a todos por igual. Consiste en concentrar los recursos donde realmente existe riesgo.
Argentina avanzó con el OEA, pero todavía está lejos de convertirlo en una verdadera herramienta masiva de competitividad para sus empresas.
¿Dónde hay atraso?
Aduana sin papeles, ventanilla única, análisis de riesgo previo, tránsito y exportación. Un gran cambio pendiente es construir una verdadera “Single Window”.
No una ventanilla parcialmente digitalizada.
Una verdadera plataforma integrada donde:
● el operador cargue información una sola vez;
● todos los organismos interactúen automáticamente;
● no existan duplicaciones; y
● el comercio exterior funcione de manera paperless.
Aduana sin papeles, es el SITA -gran herramienta-, aunque también es cultural. Con AI puedo realizar repuestas correctas, automáticas y mejores.
Otro tema es facilitar las exportaciones. Desde los waivers que deben gestionarse para exportar a Cuba —en algunos casos vinculados a normas de hace más de 60 años— hasta la obligación de confeccionar un permiso de embarque formal, con posición arancelaria y declaración en el SIM, para exportar mercaderías por apenas 200 dólares.
El gran problema argentino: la hipercentralización
Otro de los desafíos estructurales es la concentración logística en Buenos Aires.
El interior argentino continúa sufriendo:
● mayores costos,
● más tiempos,
● duplicación de controles,
● y restricciones operativas.
Una aduana moderna debería potenciar las aduanas del interior ( Córdoba, Rosario,
Mendoza, Neuquén); mediante:
●tránsito inteligente,
● precintos electrónicos,
● scanners remotos,
● controles en movimiento,
● y trazabilidad satelital.
La frontera moderna ya no se piensa como un punto físico fijo. Se piensa como una red inteligente de control.
La verdadera reforma aduanera
La reforma que necesita la Argentina no pasa solamente por cambiar normas. Pasa por
redefinir el rol de la Aduana.
Porque una aduana moderna no solo combate ilícitos.
También:
● atrae inversiones;
● mejora las exportaciones;
● reduce costos logísticos;
● acelera las cadenas productivas; y
● mejora la competitividad del país.
Ese es el verdadero debate. No se trata de elegir entre control o facilitación.
Las grandes aduanas del mundo demostraron que pueden hacer ambas cosas al mismo tiempo. Y existen las herramientas para ello. Una aduana que no utilice inteligencia artificial (IA) o Big Data está en el siglo pasado.
Y ahí aparece la gran diferencia entre una frontera del siglo XX y una frontera inteligente del siglo XXI. Se está trabajando intensamente en un nuevo Código Aduanero que brinde otro panorama.
La pregunta, entonces, ya no es técnica. Ya comenzó el acuerdo con la Unión Europea y podría concretarse uno con Estados Unidos. Comenzamos a competir en las grandes ligas.
La pregunta es política y estratégica:
¿La Argentina quiere seguir administrando comercio o quiere competir globalmente?
Fuente: Aduana News
Revista ForExport Espacio comunicacional relacionado con el comercio internacional y la logística dentro de la región.