El gobierno uruguayo se adelantó al argentino para cerrar con Venezuela una versión reforzada del acuerdo “petróleo por alimentos”: esta vez el cobro está asegurado

La operación comprende unos 300 M/u$s.

A comienzos del año pasado las autoridades de los gobiernos uruguayo y venezolano instrumentaron el programa “petróleo por alimentos” a través del cual la importación de crudo fue financiada con envíos –en el caso oriental– fundamentalmente de carne aviar y leche en polvo.

En teoría se trataba de un golazo: incrementar el comercio intra-regional sin emplear divisas. Pero en los hechos las compras bolivarianas se pagaron tarde y otras ni siquiera se cancelaron (en buena medida debido al derrumbe imprevisto del precio internacional del petróleo).

Entonces a comienzos del presente mes de junio el presidente oriental Tabaré Vázquez decidió tomar un compromiso de la estatal uruguaya Ancap con la venezolana Pdvsa como garantía de pago de la deuda comercial que el gobierno bolivariano mantenía con Conaprole y Tres Arroyos. Y el saldo se empleó como garantía de nuevas exportaciones de arroz, leche en polvo, quesos, soja y pollos aportadas por empresas uruguayas al mercado bolivariano (así de paso contribuye a reactivar a sectores golpeados por el enfriamiento de la demanda internacional).

“El acuerdo tiene el espíritu de comprometer la compra de petróleo a Venezuela, que ese volumen de dinero sea destinado a la compra de alimentos uruguayos y, de ese modo, tener un equilibrio en la balanza comercial entre ambos países”, señaló hoy el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, durante una conferencia de prensa.

El compromiso para lo que resta del año es enviar al mercado bolivariano 90.000 toneladas de arroz elaborado y con cáscara, 9000 toneladas de pollo (que serán enviadas por la filial uruguaya de Tres Arroyos), 80.000 toneladas de poroto de soja, 44.000 toneladas de leche en polvo (que equivale al 40% de la producción anual de Conaprole) y 12.000 toneladas de quesos de la firmas Calcar, Claldy y Pili.

“La estructura del mecanismo funciona por orden de la Corporación Venezolana de Compras como fideicomiso radicado en Uruguay, sobre la base de la cancelación de deuda que la firma estatal uruguaya Ancap concrete con su similar Petróleos de Venezuela (Pdvsa)”, explicó Aguerre.

“Una vez que el importador toma la decisión de llevar la mercadería, le comunica al fideicomiso la necesidad de reserva de los fondos y éste le comunica al exportador que hay un certificado del depósito para que ponga en marcha el embarque y pueda cobrarlo”, añadió para aclarar que esta vez no existe riesgo de incobrabilidad de los envíos realizados.

El funcionario dijo que el volumen de negocios comprometido en el acuerdo ronda los 300 millones de dólares. “Hay que mantener los sistemas productivos hasta que lleguemos a ciclos buenos en precios”, manifestó Aguerre.

“El gobierno definió que trabajará para tener la mayor apertura comercial con quién sea; el camino podrá ser un tratado de libre comercio, un acuerdo bilateral o uno de complementación con países que tenga relación, con trayectoria histórica, como lo es este ejemplo”, concluyó.

El fracaso de la versión argenta del programa “petróleo por alimentos” provocó un derrumbe de las colocaciones de carne aviar argentina en Venezuela: en el primer semestre de 2015, según datos oficiales de Senasa, las exportaciones a ese destino de cortes aviares fueron de 6789 toneladas versus 62.299 toneladas en el mismo período de 2014.

Fuente: Valor Soja

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