Buen arranque de año para los inversores: enero sorprendió con acciones que subieron más del 50%

La combinación de buenas perspectivas de recuperación económica en el plano local, junto con un impulso de los mercados de capital a nivel internacional, conformaron el cóctel que generó ganancias por encima de lo esperado en la bolsa porteña. De todas formas, los expertos recomiendan cautela.

ro es un mes ideal para apagar la pantalla, irte de vacaciones y dejar que el calor de Buenos Aires haga subir las acciones«, profetizaba un viejo conocedor del mercado entre Navidad y Año nuevo de 2016.

Es evidente que algo del tema sabía. Al igual que lo sucedido en 2016, pero ahora sin la efervescencia política que trajo aparejado el cambio de Gobierno, el Merval respondió muy positivamente a la demanda de los inversores.

De hecho, el principal indicador bursátil porteño terminó el primer mes del año con una suba del 11 por ciento.

Se trata de un porcentaje para nada despreciable, si se tiene en cuenta que la inflación proyectada del mes rondaría el 1,8% y el dólar minorista avanzó apenas un 0,3%, mientras que el blue retrocedió un 1%, al pasar de $16,87 a los $16,70 actuales.

A la hora de buscar los factores que impulsaron la suba, debe mencionarse la designación de Nicolás Dujovne y Luis Caputo al frente de los ministerios de Hacienda y Finanzas, respectivamente.

Desde InvertirOnline.com explicaron que «ambas designaciones vienen generando mucho optimismo entre los inversores, a lo que se le suma la expectativa de una reforma más profunda a nivel fiscal«.

Otro driver que continuará marcando el rumbo del mercado local en los próximos meses «será la posible recategorización de la Argentina por parte de Morgan Stanley Capital International (MSCI) y su consecuente incorporación al índice Emerging Market Index (EEM), actualmente compuesto por acciones de países emergentes como China, India, Brasil, Chile y Colombia, entre varios otros», afirmaron desde Portfolio Personal.

«Esto abre la posibilidad de que nuevos fondos de inversión sumen papeles argentinos a sus respectivas carteras, lo que permitirá ampliar el volumen operado», agregaron.

En el orden externo, sin duda que la noticia más relevante del mes, que también influyó en el desarrollo de las cotizaciones, fue la asunción de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.

Si bien inicialmente se esperaba que ello afectaría negativamente a Wall Street, los hechos muestran todo lo contrario, pues sus índices más representativos muestran avances que en algunos casos rozan el 5%.

No obstante, estas subas se concretaron con anterioridad al 20 de enero, que fue cuando se realizó el traspaso del poder y Trump todavía no había tomado medidas concretas en el plano económico.

Acciones: alzas y bajas
Dentro del arco de papeles que componen el Merval, las grandes ganadoras del mes son las representantes del sector energético, en particular las petroleras y eléctricas.

En el caso de las primeras, el mayor interés de los inversores puede provenir del interés del Gobierno de reactivar Vaca Muerta, más allá del reajuste del precio de los combustibles y de las desregulaciones en el ámbito laboral del sector.

En cuanto a las eléctricas, es clave el aumento de tarifas, en particular en la Capital Federal, con el lógico impacto en los balances de las compañías.

Desde Inversor Global manifiestan que «las compañías energéticas no petroleras (o utilities) obtuvieron importantes ganancias en la Bolsa en 2016, debido a la confianza generada a partir de los potenciales aumentos en las tarifas».

En tal sentido, el ranking del mes estuvo liderado por Petrolera del Conosur, una subsidiaria de PDVSA, que en enero, anotó un avance de casi 56%.

Cabe destacar que a mediados del año pasado esta acción se había convertido en la vedette del mercado cuando llegó a subir cerca de 800%, para luego declinar en sus cotizaciones.

Por aquel entonces, el motor de la suba se debió a rumores que hablaban de una posible venta por parte de la petrolera estatal venezolana que sin embargo no llegó a concretarse.

Un escalón más abajo se posicionaron los papeles de otras representantes del sector, con alzas de entre el 32% y casi 36%, como es el caso de PESA, Pampa e YPF .

«Los activos de la petrolera argentina fueron impulsados por el «aumento del 8% en el precio de combustibles y el hecho de que a partir de este año habrá una revisión trimestral para implementar futuras subas», comentó el analista de Rava, Eduardo Fernández.

Pero así como hubo inversiones muy atractivas, hubo otras que se movieron en sentido contrario.
En este aspecto, la compañía que se llevó la peor parte fue la citrícola tucumana San Miguel, cuyo papel retrocedió un 15% a partir de una de las primeras decisiones de la Administración Trump, que consistió en suspender por espacio de 60 días el ingreso de limones provenientes de la Argentina.

En cuanto a los títulos públicos, lo más relevante del mes fue la suba del cupón atado al PBI en pesos, que avanzó un 24% como resultado de algunas operaciones puntuales, en particular en la segunda quincena del mes.

Mucho más abajo en cuanto a sus rendimientos, se ubicó el Discount en pesos, que subió cerca del 4 por ciento.

En el orden internacional, cabe mencionar que los principales índices de Wall Street operaron en positivo, siendo el más destacado el Nasdaq, que ganó un 5,4%, seguido por el S&P500 con el 1,8% y el Dow Jones con el 1%.

En cuanto a las bolsas de los países emergentes, en promedio avanzaron un 6,5%, destacándose la de San Pablo, que ganó más del 11%, en línea con el Merval.

Por el lado de las materias primas, lo más relevante fue el aumento del 3,9% del precio del oro, como respuesta a la incertidumbre que genera Trump, en tanto que el petróleo retrocedió un 3,6%. La soja en Chicago por su parte, subió un 3,6%, mientras que el maíz ganó el 2,8%.

Lo que viene
Según Augusto Posleman, director de Portfolio Personal, «en la plaza local, los drivers (impulsados especialmente por expectativas) se mantienen positivos para el riesgo local. No obstante, no descartamos cierta presión por momentos a una toma de ganancias, con un piso de corrección igualmente no muy abajo ante compras de oportunidad que surgen».

«La selectividad seguirá siendo importante y podrá verse incluso más presionada en las próximas semanas ante la llegada de los balances», agregó el experto.

Para Posleman, «en el caso de la renta fija en dólares creemos que la volatilidad seguirá viniendo desde el movimiento de las tasas de interés estadounidenses, dentro de un escenario en el que, si no hay sorpresas externas, seguimos viendo posibilidad de compresión de los spread de riesgo con respecto a la region».

Mirando para adelante, agregó el director de Portfolio Personal, «seguimos convalidando un escenario base positivo para el riesgo argentino para los próximos meses, en una coyuntura fundamentada en una reactivación proyectada de la economía, un gradualismo fiscal que se mantendrá y en el avance con reformas estructurales en el plano financiero».

En cuanto a los instrumentos, «está claro que no existe necesidad de presionar sobre una dolarización de las posiciones, sino más bien convalidamos una ecuación de corto plazo en donde la tasa de interés y la inflación se ubicarán por sobre la devaluación«, concluyó.

Por su parte, Gabriel Holand, CEO de HRGlobal se mostró optimista en cuanto a la evolución futura de las acciones argentinas: «Los motivos son variados y se deben tanto a la coyuntura económica en general como a las perspectivas de algunos sectores o empresas puntuales».

En este contexto, para el mediano plazo el experto conforma su cartera con papeles del sector petrolero, como YPF y Pampa, a los que suma otros como Consultatio, Siderar y Agrometal.

Desde Inversor Global advirtieron que «luego de estas fuertes subas, y considerando que el presidente Trump se está mostrando bastante menos moderado de lo que el consenso de inversores esperaba, puede ser un buen momento para tomar ganancias y esperar a las noticias que puedan llegar desde ese país».

En otras palabras, señalaron que «es un buen momento para ser cauteloso con las inversiones en el mercado local y si bien conviene apostar a la renta variable argentina, es importante diversificar las posiciones, con el objeto de evitar verse afectado ante un desplome inesperado de estos activos».

Es por ello que recomendaron destinar entre 50 y 60% de la cartera a papeles energéticos, especialmente las compañías vinculadas a la producción de gas como YPF.

Finalmente, para quienes se definen como más conservadores, resulta interesante la mirada de Mauro Morelli, analista de Rava, para quien «la Lebac vuelve a ser una herramienta de corto plazo elegida por los inversores ante el comportamiento del dólar y la incertidumbre en la deuda soberana de los mercados emergentes.

Fuente:Iprofesional