Alivio mundial tras el «síndrome de China»: el Gobierno inyectó liquidez y estabilizó la Bolsa de Shangái

Al cierre de las operaciones, el principal recinto bursátil chino mostró una caída de apenas el 0,26% frente al 7% registado en la rueda anterior. Para ello contó con la ayuda del Banco Central, que inyectó liquidez por un monto cercano a los u$s9.000 millones. Bolsas europeas subieron levemente

ego del desplome del lunes del 7% de la Bolsa de Shangái, el martes el gobierno chino salió al mercado a inyectar yuanes para controlar la situación y llevar tranquilidad a los inversores.

Un hecho que le brindó un respiro al resto de las plazas bursátiles mundiales, ya que frenó el temor a que el derrumbe de los activos financieros continúe sin escalas.
Este movimiento positivo se reflejó en la mayoría de los indicadores internacionales, que mostraron leves incrementos.

Por ejemplo, los índices accionarios Dow Jones y S&P 500 cerraron la sesión del martes con ligeras alzas, recuperando la calma tras las fuertes caídas cercanas al 2% de la primera sesión del año y pese a que los inversores seguían mostrando
cautela.

En Europa, los mercados también subieron levemente: Alemania, España y Francia avanzaron un promedio de 0,3 por ciento.

Al igual que el Merval de Buenos Aires, que creció 0,08 por ciento.
Más temprano, las acciones japonesas cayeron por segundo día consecutivo y en una sesión volátil a un nuevo mínimo en dos meses y medio después de que los títulos chinos volvieron a operar en territorio negativo, lo que limitó el apetito de los inversores.
El promedio de acciones Nikkei perdió un 0,4%, para caer a su nivel de cierre más bajo desde el 20 de octubre. Previamente en la rueda, el índice había subido levemente.
En cuanto a China, el Banco Popular de ese país (PBOC) inyectó el martes 130.000 millones de yuanes (u$s9.200 millones ) de liquidez en el mercado para frenar la crisis bursátil, anunció en un comunicado.
Con esa medida logró que la Bolsa de Shanghái redujera el martes sus pérdidas (-0,26% al cierre), igual que la de Shenzen (-1,86%), en un mercado volátil, tras un derrumbe de cerca del 7% el lunes, que generó un cierre anticipado de las sesiones.
«La liquidez es reducida en el mercado y el PBOC debía reaccionar ante eso», declaró Frances Cheung, de Société Générale.
Un organismo público chino procedió el martes a comprar acciones, un tipo de intervención ya utilizado en la crisis bursátil china del pasado verano boreal.
La caída de las dos grandes bolsas chinas el lunes fue consecuencia de la publicación de malos indicadores en la segunda economía mundial, en particular la contracción de la actividad manufacturera en diciembre, por quinto mes consecutivo.

Este impacto económico era algo que no sucedía desde la crisis económica de 2008/2009, por lo que llenó de dudas a los inversores.
El derrumbe del lunes en Shanghái y Shenzen también se debe a que próximamente expirarán las medidas tomadas el año pasado por las autoridades chinas para frenar el hundimiento de los mercados, según los analistas.
En julio, Beijin decidió temporalmente prohibir vender a los accionistas que posean más del 5% de una empresa cotizada en bolsa para evitar bruscos derrumbes bursátiles como los ocurridos en China a mediados de 2015.
Sin embargo, según indican este martes medios bursátiles, la Comisión de regulación de mercados financieros (CSRC) habría pedido a las dos bolsas chinas que anuncien a las empresas cotizadas que esa prohibición será prolongada más allá del viernes 8 de enero, fecha en que debía ser levantada. La CSRC no confirmó la información pero hará un anuncio «próximamente».
El crecimiento del PIB chino se frenó a 6,9% anual en el tercer trimestre de 2015, y será en todo el año pasado uno de los más débiles del último cuarto de siglo. Ese indicador será publicado el 19 de enero.
Ajedrez mundial
«China es un gran demandante de commodities, por lo que una caída en este gran mercado repercute en todo el mundo», dijo un reconocido operador bursátil a iProfesional.

Y agregó que «complica que el gigante asiático no logre consolidarse ya que es un ‘jugador’ mundial muy grande».

Al respecto, Luis Palma Cane, economista mercados internacionales, dijo a este medio: «Los indicadores chinos generan temor a que tengan un aterrizaje forzoso en el crecimiento económico y que baje del actual 7% al 4 o 5% anual».

Aunque el experto consideró que en las bajas registradas en el mundo hubo «una sobrereacción a la caída de China, que se exacerbó por el conflicto entre Irán y Arabia Saudita».

Es decir, Palma Cane considera que la situación del gigante asiático no va a pasar a mayores. «Veo un crecimiento en China 6,5% a 7% este año. Se prefiere esas cifras más coherentes, que un desfasado 10% anual», resumió.

«Los fundamentals no caen de un día para otro. Para mi China no va a caer, porque el gobierno local tiene controlada la situación y posee muchas herramientas económicas para salir adelante, como devaluar su moneda, pero de manera suave. No creo que cometan el error de meses atrás, cuando depreciaron con fuerza el yuan», analizó el economista.
Pero acotó que cree que «va a haber volatilidad en el mundo», lo que repercutirá inevitablemente también en Argentina. En consecuencia, puede haber una caída en los precios de los commodities.

Para el analista Salvador Distefano, el contexto internacional es «muy negativo, y eso atenta contra la cotización de las materias primas, por carácter transitivo esto deteriora los ingresos públicos del mundo emergente, lo que hace subir el riesgo país. Y esto deriva en una baja de las acciones».

Fuente; IProfesional

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