Apicultura: Complica la baja del precio en el mercado

Tuvieron un año con buena producción pero los costos se elevaron y hay poco interés. Bajó el precio internacional y es difícil competir con la miel china de baja calidad. De un valor de 2 a 3 dólares, hoy cotiza a un dólar.

 

La apicultura está pasando por una de las peores crisis en nuestra región. El tema se ve agravado por la creciente que impide continuar con las explotaciones en islas y por otro lado el precio que no alcanza para asumir  los costos de producción.

El productor Alejandro Turchet (Presidente de la Asociación de Apicultores) explicó que en esta temporada, a pesar de los problemas antes mencionados, hubo una buena oferta de flores melíferas y la productividad osciló en los 25 kilos, pero no se pudo terminar. Tiene problemas para  llegar a los distintos campos  porque los caminos están intransitables. “La miel está, pero no la podemos sacar por ahora”, remarcó.

Actualmente los exportadores y mayoristas están pagando  entre 13 y 16 pesos el kilo (en el mejor de los casos 1 dólar), con años actividad  en el rubro, históricamente el valor fue de 2 dólares, es decir entre 28 y 30 pesos. “Hace dos años vendimos a 32 pesos (4 dólares oficiales de entonces), ahora esto es imposible”.

También su padre, Raúl Turchet, comentó que los costos de producción son muy elevados, especialmente para la zona de islas donde se perdió prácticamente el 70 % porque la gente no pudo sacar los cajones por muchos motivos. “La inundación se prolongó por mucho tiempo”.

Los Turchet estuvieron en la Expo Maciá donde concurren expendedores de insumos, ellos participaron con un stand pero observaron poco movimiento. El costo base de una colmena orilla los 500 pesos pero a esto hay que agregarle pintura, armado y otros gastos.

“Cuando no teníamos miel, recibíamos llamados de todas partes, interesados en comprar, ahora tenemos tachos llenos y no habla nadie”. Los compradores se han retirado del mercado y no tiene nada que ver la calidad de la miel porque sigue siendo muy buena.

Una cantidad de productores le pidieron permiso para dejar las colmenas (ver foto) que se encuentran a la intemperie y prácticamente están perdidas porque se van destrozando.

Por otra parte en las explotaciones deben suministrar alimento –básicamente azúcar –  durante la época invernal, lo que implica una erogación más.

Campo firme

Las explotaciones han tenido que regresar a los campos firmes porque la isla se ha tornado inviable. Los Turchet aseguran que los agroquímicos no producen problemas aunque  se debe tener un especial cuidado cuando el productor aplica insecticidas que sí  baja la población de la colmena.

Los fertilizantes minerales no complican ni afectan el trabajo de las abejas, y los herbicidas en parte disminuyen  la oferta floral, porque atacan a determinadas especies de plantas.

Explotación tipo

Según el empresario, ante esta situación lo ideal es mantener explotaciones familiares porque de esa manera el grupo realiza todas las tareas necesarias durante el año, sobre todo los fines de semana. “Para que esto sea viable no se deben superar las 200 colmenas”, explicó Raúl.

Ocurre que cuando se produce en escala y se instalan apiarios en distintos lugares superando las 300 o 400 colmenas, se debe contar con personal que tenga conocimiento, sumado al traslado, combustible, pago del jornal y comida, lo que se transforma en un gasto imposible de asumir. En este último caso, cuando los precios son convenientes se ofrece en explotación a medias con el dueño del campo o chacra  para que lo atienda en base a directivas que ellos van orientando, y de esa manera  compartir los kilos de miel que se cosechan. “Pero con los precios actuales es imposible”.

Los productores que se dedican a mayor escala también se ven perjudicados, porque en lugares donde pueden colocar 50 colmenas tienen que instalar 150 para achicar gastos de traslado.

Poco interés

Según los entrevistados es muy poca la gente que se dedica a la actividad, a diferencia de otras épocas no hay consultas para invertir en colmenares. La firma dispone para la venta de  todos los insumos necesarios para armar un colmenar pero no hay consultas.

Antes había más de 250 explotaciones entre  chicas, medianas y grandes, ahora calculan que  siguen en la actividad entre 15 y 20  en nuestro departamento. Lo que subsisten son explotaciones familiares. Comentaron que por ejemplo  un productor importante de muchos años,  vende todas las colmenas y deja la actividad.

Exportación y mayoristas

También nuestro Semanario se contactó con Roberto Martinez, mayorista/exportador, quien comentó que el problema se presenta por el incremento de oferta a nivel mundial que ha bajado el valor de mercado. “Países como Vietnan, Ucrania o el mismo Brasil, que eran plazas que no se dedicaban a la exportación de miel y ahora salieron a vender a menor precio”.

Según el empresario, han tenido que bajar los precios a nivel nacional para poder competir con esta sobreoferta mundial. Actualmente están pagando por una miel buena 16 pesos el kilo.

Actualmente están entregando al Mercado Común Europeo siendo Alemania uno de los principales compradores, y Estados Unidos.

La producción de China rompió el mercado porque vendía miel de mala calidad y esto no era debido a adulteraciones sino que se debía al tipo de floración, que genera un producto de calidad inferior.

Nuestro país en general es reconocido por la calidad de la miel, aunque hay diferencias de acuerdo a cambios climáticos.

En el ámbito local, Ricardo Ceola compra para un exportador de Paraná, quien ratificó que han disminuido notablemente las producciones en nuestra zona. Habló de los problemas graves que se presentan con los costos y la baja del precio. El año pasado se pagó 28 pesos y este bajó a 16 pesos. Ante otra consulta comentó que el año pasado se llegó a 70 mil Tn de producción y se vendieron al exterior 35 mil. En la última cosecha se bajó a 50 mil Tn pero aún no pudieron ser vendidas. “Hoy los exportadores tienen mucha miel y no la pueden colocar”.

 

Fuente: Paralelo 32