jueves 20 de septiembre de 2018
Una mirada sobre 2017: Lo bueno fue que hubo crecimiento

Una mirada sobre 2017: Lo bueno fue que hubo crecimiento

De la mano del crédito externo la Argentina logró crecer y mejorar la perspectiva económica.

Daniel Fernández Canedo

La economía de la Argentina logró salir del estancamiento con un repunte de la actividad económica del orden del 3,5%. Si en 2018 se llegara a crecer sería la primera ocasión en mucho tiempo en que el país logra dos años seguidos de crecimiento.

La mejora económica y el regreso del crédito (personal, prendario, hipotecario, etc) constituyen lo mejor de un 2017 en el que el Gobierno se mostró impotente para reducir la inflación como lo había previsto.

Esos dos resultados fueron parte de la contracara visible del regreso de la Argentina al mercado internacional de crédito. Sin exagerar mucho se puede decir que en 2017 hubo una “lluvia de dólares” desde el exterior que actuaron como dinamizara de la actividad interna.

Con divisas en el bolsillo el Gobierno pudo tener quieto al precio del dólar y encontrar un resultado mágico para ganar en las elecciones de medio término: tanto los salarios como las jubilaciones lograron superar la variación del dólar y a la inflación. Eso se llama mejora en el poder de compra y, por tanto, un combustible esencial para impulsar el consumo.

Pero los libros enseñan que ningún país puede sostener su actividad económica a base de dosis creciente de endeudamiento. El taxi de los intereses de la deuda se transforma en un problema y de ahí a la desconfianza de los capitales hay sólo un par de pasos.

El Gobierno lo sabe e intentará una vía gradualista para cerrar el déficit fiscal y reducir la necesidad de tomar crédito en el exterior. ¿Lo logrará?

Pero tan importante o más que cerrar la brecha fiscal es un problema argentino clave: el déficit externo y, en especial, el comercial y no tanto por la suba de las importaciones sino,básicamente, por el estancamiento de las exportaciones.

Sin aumentar las exportaciones (soja,petróleo, minería, litio, software y más) será difícil pensar en un crecimiento sostenido sin caer en crisis de sector externo.

Cuando la economía de la Argentina crece un punto, las importaciones suben tres y el país necesitará importar mucho para seguir creciendo pero también necesitará aumentar las exportaciones. Los dólares de algún lado deben venir y por la deuda ya llegaron bastantes. Sería la hora de avanzar en una necesaria revolución de las exportaciones.¿ Alguien lo está pensando?

Fuente:Clarin