viernes 24 de noviembre de 2017
Quejas de autopartistas uruguayas por una nueva ley en Argentina

Quejas de autopartistas uruguayas por una nueva ley en Argentina

Montevideo (corresponsal).- A partir de la asunción de Mauricio Macri en diciembre de 2015, el nivel de ventas de productos uruguayos al mercado argentino inició un camino de recuperación, tras varios años de restricciones promovidas por la administración Kirchner a bienes y servicios provenientes del exterior. Sin embargo, hay sectores en Uruguay, como el automotor, que aún continúan con dificultades para colocar sus productos en Argentina.

El propio presidente Tabaré Vázquez se refirió a las medidas proteccionistas del gobierno argentino que afectan a este rubro de la industria uruguaya y, según había anunciado, trataría este tema directamente con Macri en la reunión que ambos iban a sostener hoy el miércoles 30 en la estancia Anchorena, cerca de Colonia del Sacramento.

Pero el encuentro, cuyo fin principal era comunicar sobre la candidatura conjunta para ser sede del Mundial de fútbol de 2030, se suspendió y, por ahora, el Ejecutivo uruguayo no anunció cuándo volverá a incluir este asunto en la agenda bilateral.

El punto de traba principal tiene que ver con la ley Nº 27.263 aprobada por el parlamento argentino en julio de 2016, a través de la cual el gobierno otorga beneficios fiscales a todas las empresas que utilicen autopartes producidas en Argentina.

“Como cada proyecto de vehículo se planifica con tres años de anticipación, en Uruguay estamos empezando a sufrir cuando queremos cotizar en Argentina, ya que chocamos con la negativa de las empresas que no quieren perder el beneficio fiscal que va de un 4 a un 15%”, dice a Clarín Marcelo Graniero, presidente de la Cámara de Autopartes del Uruguay. “Esto está perjudicando de manera notoria a las empresas autopartistas locales, que se han instalado en Uruguay no para abastecer al mercado interno, que es de un volumen muy menor, sino para venderle, fundamentalmente, a Argentina y Brasil y hoy vemos resentido el acceso a ambos países por políticas de protección interna”.

En cuanto a la norma de defensa de la industria argentina, Graniero pretende ampliar la visión y no quedarse con la afectación que le produce a las empresas uruguayas: “El problema es que el gobierno argentino le pide la misma excepción a Brasil. Entonces eso ya deja de ser un beneficio para lo que quería ser implementar la activación de las empresas armadoras argentinas, generando desequilibrios e incertidumbre en las cadenas de integración regionales, que es a lo que deberíamos apuntar, en lugar de generar barreras para aislarnos cada vez más”.

Si bien los empresarios uruguayos están en conversaciones permanente con sus pares de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componente (AFAC) y eventualmente también con el Ministro de Producción, Francisco Cabrera, ven muy difícil que se registre un cambio en la actual coyuntura. La esperanza es alcanzar una solución efectiva para el sector, a través de conversaciones entre los Jefes de Estado. “Ya le hemos pedido una reunión a Tabaré para saber cómo gestionará el tema y poner a nuestro equipo a disposición”, afirma Graniero.

Golpeados durante años por la administración K, etapa en la que las empresas uruguayas (de todos los rubros) que venden productos a Argentina debieron reducir en casi un 50% su plantilla de trabajadores, los industriales vinculados al sector automotor apuestan al diálogo al más alto nivel para cambiar la actual situación y no recaer en el oscuro panorama que debieron vivir unos años atrás.

Fuente: Clarín.com