jueves 23 de mayo de 2019
¿Por qué Chile exporta más?

¿Por qué Chile exporta más?

El PIB de Chile, en 2018, fue de US$ 298.000 millones mientras que el de Argentina fue de US$ 506.000 millones. El vecino trasandino tiene menos de 20 millones de habitantes y por estos pagos somos más de 40 millones. Ellos tienen menos de 800.000 kilómetros cuadrados de superficie y nosotros, más de 2.700.000 kilómetros cuadrados.

Sin embargo, nuestros vecinos exportaron por US$ 75.400 millones en 2018 y Argentina, por US$61.600 millones. Ajustados per cápita los números son aún más elocuentes: más de US$ 4.000 millones anuales en Chile versus menos de US$ 1.500 en Argentina.

¿Cómo explicar semejante discrepancia en el desempeño exportador de ambas economías? Sobre eso investiga el último reporte de Federico Muñoz. “Para empezar, una diferencia obvia es que Chile no grava a sus exportaciones, mientras que nosotros les cobramos retenciones durante toda la era kirchnerista y, nuevamente, desde el año pasado. Hay también diferencias ostensibles de competitividad en lo que concierne a costos laborales, impositivos, logísticos y financieros.

De todos modos, en lo que sigue pondremos el foco en otra diferencia crucial: la amplia brecha de esfuerzos de uno y otro país para abrir mercados externos. Chile firmó tratados de preferencias arancelarias con 81 países que representan nada menos que el 91% del PIB mundial y Argentina, en cambio selló acuerdos de comercio con 47 naciones, que representan apenas el 20% del PIB global”, dice Muñoz. Diferencias no menores, por cierto.

Argentina, por caso, “no goza de ningún margen de preferencia arancelaria al pretender colocar sus productos en la UE, EE.UU. y China (mientras que) Chile ha negociado beneficios arancelarios sustanciales que facilitan el acceso de sus productores a esos mercados”. A modo de ejemplo, dice Muñoz: “Si Chile necesita colocar un producto agrícola en el mercado chino enfrentará aranceles que, en promedio, son 13 puntos menores a los que enfrentan los productores argentinos”.

En síntesis, compila Muñoz, el modelo chileno lleva décadas de estabilidad macro y reglas de juego estables (lo que redunda en bajo costo del capital y condiciones favorables para la inversión); tamaño del Estado soportable; bajas barreras a las importaciones y esfuerzos sostenidos para conseguir mejor acceso a mercados externos. “Parafraseando a Cristina Kirchner, su ponderable desempeño exportador ‘no fue magia’”, concluye el informe.

Fuente: El Economista