martes 20 de octubre de 2020
La soja y el trigo anotan nuevos máximos de hasta cinco años.

La soja y el trigo anotan nuevos máximos de hasta cinco años.

«Dan impulso las condiciones secas en algunas zonas productivas de exportadores clave, como Rusia, Ucrania, Argentina y Estados Unidos», dice el informe.
Las operaciones en el Mercado de Chicago exhiben nuevas subas para la soja y el trigo y alcanzaban nuevos récords de hasta cinco años, mientras el maíz también aumentaba con lo cual igualaba los valores de mediados de enero, a la espera del próximo informe de oferta y demanda mundial que el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) presentará el viernes al mediodía.
Según reporta la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los contratos de la oleaginosa subían u$s2,2 para la posición noviembre, hasta u$s385,8 por tonelada, el mayor nivel en más de dos años.
El valor del poroto de soja se ubicaba cerca de u$s82 por encima del anotado a mediados de marzo, en tanto que el aceite avanzaba hasta u$s733,9 por tonelada (para diciembre).
El maíz, a su vez, aumentaba u$s1,6, hasta u$s153,1 por tonelada (posición diciembre), y al igual que la oleaginosa reflejaba la «falta de lluvias en América del Sur», indicó la BCR.
La entidad explicó que las condiciones secas «podrían demorar y dificultar las siembras en Brasil, lo que daría aún más dinamismo a las exportaciones de maíz y soja estadounidenses».
La consultora local Futuros y Opciones (FyO) señaló a su vez que el promedio de los analistas proyecta que el USDA recortará levemente, en el informe de pasado mañana, sus estimaciones de rindes de soja y de maíz para EE.UU.
En cuanto a los futuros del trigo, registraban un ascenso de u$s2,4 por tonelada, hasta u$s220,2 (posición diciembre), y vuelven a quebrar el récord en los últimos cinco años alcanzado el martes.
«Dan impulso al cereal las condiciones secas presentes en algunas zonas productivas de exportadores clave, como Rusia, Ucrania, Argentina y Estados Unidos», concluyó el análisis de la Bolsa de Rosario.
Baja de retenciones
El Gobierno oficializó una reducción de los derechos de exportación para el complejo sojero a partir de octubre hasta fin de año.
Lo hizo a través del decreto 790/2020 publicado en el Boletín Oficial, que precisó que en el caso de granos de soja, las retenciones bajarán tres puntos porcentuales del 33% actual al 30% en octubre.
Mientras que en noviembre la alícuota será del 31,5% y en diciembre del 32%; y en enero próximo, la retención volverá a ser del 33%.
Por su parte, para aceites la reducción pasa en octubre del 33% al 27% o 28% dependiendo del producto, que convergerá del 30% al 31% en enero de 2021, «estableciendo una brecha entre el grano y los aceites», más conocido como diferencial.
El Gobierno apuesta a apurar la liquidación de los sojeros para aliviar la pérdida de reservas.
Para el biodiésel se reduce la alícutoa del 30% al 26% en octubre para culminar en un 29% en enero de 2021.
Esta medida busca impulsar las ventas de granos de soja en manos de los productores, estimada en torno a los 16,8 millones de toneladas, en base a cálculos que se pueden realizar con datos del Ministerio de Agricultura.
También pretende acelerar la liquidación de exportaciones por parte de las empresas exportadoras agroindustriales, que en el acumulado en lo que va del año presentan una merma de casi el 13% respecto a los primeros 9 meses del año al totalizar US$ 15.133,768 millones.
Los fundamentos
En sus fundamentos, el texto oficial justifica esta medida por «la actual coyuntura económica y la necesidad de fortalecer la situación fiscal». Las autoridades buscan lograr una mayor liquidación de la cosecha, para conseguir un aumento en el ingreso de dólares al país.
Por su parte, el decreto 789/2020 establece alícuotas que van del 0% al 3% para los derechos de exportación de productos industriales y bienes finales.
Además, reduce a cero los derechos de exportación para una parte de la producción automotriz, siempre que se trate de «exportaciones incrementales» por fuera del Mercosur.
Por último, prevé una elevación del piso para los reintegros a la exportación, que serán del 7% para los bienes finales industriales y del 5% para los insumos elaborados industriales.
En este caso, el objetivo es «asegurar el máximo posible de valor agregado en el país con el fin de obtener un adecuado ingreso para el trabajo nacional». Además, apunta el decreto, se intentan corregir «ciertas asimetrías» que generan un «desincentivo a la inversión en la fabricación de productos con mayor valor agregado».
En suma, el Gobierno persigue la «diversificación y complejización de la canasta exportable» y el desincentivo a «la primarización de la economía, promoviendo la producción de bienes con mayor valor agregado y fomentando inversiones tendientes al desarrollo industrial».
El jueves, el ministro Martín Guzmán había hecho el anuncio de un nuevo paquete de medidas económicas.
«Se busca fortalecer el frente externo, las reservas internacionales», resumió entonces el espíritu de las iniciativas. Y profundizó: «Lo que ahora se está buscando en primer lugar es detener la caída de reservas, para luego poder acumular reservas. Se han presentado medidas que van en esa dirección. Estabilizar la economía argentina es un proceso».
Fuente: IProfesional