viernes 20 de abril de 2018
La Corte Suprema de Brasil pone a Lula más cerca de ir a prisión: la votación está 4-1 en contra del expresidente

La Corte Suprema de Brasil pone a Lula más cerca de ir a prisión: la votación está 4-1 en contra del expresidente

El expresidente fue condenado por un tribunal inferior en la causa de Lava Jato. El caso provoca un verdadero terremoto en la campaña electoral, donde el líder del PT es favorito. De confirmarse el fallo, no podría presentarse como candidato y de rechazarlo, los militares amenazaron con un golpe.

Supremo Tribunal Federal de Brasil debe decidir este miércoles sobre un recurso extraordinario del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, que fue condenado en enero a 12 años de prisión en segunda instancia en el marco la mecausa sobre corrupción política “Lava Jato”. Si rechaza tratarlo, abrirá las puertas de la cárcel al exmandatario, a seis meses de las elecciones que lo tienen como favorito.

De los once jueces, ya cinco emitieron su voto: uno a favor y cuatro en contra de la liberación del exmandatario.

Edson Fachin, instructor del caso Petrobras, fue el primero en votar y pidió la prisión de Lula. Para él, el “habeas corpus” debe ser rechazado, debido a que la Corte Suprema declaró costitucional en 2016 que una pena comience a ser ejecutado ni bien se ratifique en segunda instancia.

Por su parte, el magistrado Gilmar Mendes avaló el habeas corpus presentado por la defensa del expresidente, admitiendo que el Supremo Tribunal deliberó sobre la prisión tras condenas en segunda instancia, indicando que sería “posible” la liberación de Lula.

En tercer lugar, el ministro Alexandre de Moraés falló en contra de Lula, al señalar que la “posibilidad de prisión después de la condena en segunda instancia resultó efectiva para combatir la corrupción“.

El cuarto juez en pronunciarse fue Luís Roberto Barroso, quien también apuntó contra el exmandatario. “El país precisa de una interpretacion constitucional que ayude a superar ese pasado de impunidad y de incentivos cambiados para el mal”, justificó.

Pero el voto de la jueza Rosa Weber dinamita las esperanzas de Lula de “salvarse” de ir a prisión: también votó en contra, poniendo el score en 4-1 en contra del exmandatario. Era el voto que se consideraba “decisivo” antes de la sesión, ya que se preveía que los 10 jueces restantes iban a repartirse en partes iguales los votos para el expresidente.

“Enfrento este habeas corpus en los mismos términos que lo hice en todos los otros que desde 2016 he han sido designados, reafirmando que el tema de fondo, para quien piensa como yo, debe ser revisitado”, justificó.

La defensa de Lula interpuso ante la máxima corte del país un recurso de “habeas corpus” solicitando que la pena de cárcel sea suspendido hasta que el caso sea cerrado en todas las instancias.

En caso de que el Supremo rechace el pedido, Lula, que aspira a ser candidato en las elecciones presidenciales de octubre, podría ser encarcelado en los próximos días.

El caso de Lula amenaza con generar un terremoto político en Brasil, agitado desde hace años por escándalos de corrupción. El expresidente es el favorito para ganar un tercer mandato en las elecciones del 7 de octubre, con hasta el 36% de intención de voto.

El exlíder obrero es muy popular entre las clases más pobres debido a los programas sociales impulsados por sus Gobiernos. Miles de personas salieron a las calles de las principales ciudades brasileñas el martes para manifestarse tanto en contra como a favor del encarcelamiento.

La Justicia, sin embargo, considera que Lula estuvo implicado en una enorme trama corrupta en torno a la petrolera estatal Petrobras mientras era presidente. Un tribunal de apelación confirmó en enero una condena de 2017 que dictaminó que Lula aceptó la reforma de un apartamento a cambio de favorecer a la constructora OAS en sus negocios con Petrobras.

De cara a las elecciones, la posible candidatura de Lula será juzgada aparte por el Tribunal Superior Electoral (TSE). La llamada ley de “Ficha Limpa” (“Expediente Limpio”) impide formalmente al expresidente ser candidato debido a su condena. El tribunal electoral, sin embargo, debe emitir un fallo formal si el PT intenta inscribir oficialmente la candidatura de su líder, lo que no ocurriría hasta en agosto.

La fiscal general de Brasil, Raquel Dodge, abogó por que la Corte Suprema rechace el recurso de Lula y que permita con ello que el expresidente sea encarcelado.

“Sólo en Brasil la Justicia entiende que sólo se puede ejecutar una sentencia después de que cuatro instancias judiciales confirmen una condena. Esta exageración destruye el sistema judicial porque una Justicia que tarda es una Justicia que falla“, lamentó Dodge en una sesión pública de la fiscalía en Brasilia, un día antes de una trascendental fallo judicial para el destino de Lula.

La grave crisis institucional que vive Brasil desde hace años debido a los escándalos de corrupción política de “Lava Jato” condujo a que algunos sectores de la sociedad brasileña aboguen abiertamente por una intervención militar. En algunas manifestaciones contra la corrupción se vieron carteles que piden abiertamente una dictadura militar como la que gobernó al gigante sudamericano entre 1964 y 1985.

El comandante del Ejército, Eduardo Villas Boas, causó revuelo al pronunciarse contra “la impunidad”.

“Aseguro a la nación que el Ejército brasileño comparte el anhelo de todos los ciudadanos de bien de repudio a la impunidad y de respeto a la Constitución, la paz social y la democracia, así como se mantiene atento a sus misiones institucionales”, escribió Villas Boas en la red social Twitter en la noche del martes.

Otro militar de alto rango, el general de reserva Luiz Gonzaga Schroeder Lessa, sugirió incluso directamente un golpe militar en caso de que el Supremo favorezca a Lula este miércoles: “Si hay tantas zancadillas y cambios de ley, no tengo duda de que sólo resta la reacción armada”, dijo Gonzaga Schroeder a la edición del martes del diario Estado de San Pablo.

Tensión en las calles
Las calles de acceso a la corte en Brasilia están bloqueadas y la policíamontó un vallado para separar a los partidarios y los adversarios del líder de izquierda a lo largo de la Explanada de los Ministerios, que desemboca en la plaza de los Tres Poderes donde se halla el Supremo Tribunal Federal (STF).

Al mediodía, bajo lluvia fuerte, aún no había señales de manifestantes en el bulevar. Los once magistrados del STF empezaron los debates a las 14 locales (17H00 GMT), en una sesión que será transmitida en directo por televisión y que debe extenderse durante varias horas.

El debate sobre la jurisprudencia que permite encarcelar a condenados en segunda instancia desató los profundos antagonismos políticos en la mayor economía latinoamericana y enrareció el clima de precampaña de las elecciones generales de octubre, que se anuncian como las más inciertas desde la restauración de la democracia en 1985. La última discusión del STF sobre la llamada ejecución provisoria de la pena terminó con un ajustado 6 a 5 a favor de la interpretación vigente.

Lula, en San Pablo
En San Pablo, en la sede del Sindicato de Metalúrgicos, cuna del ascenso que llevó a Lula desde el gremialismo hasta la jefatura de Estado, estará el expresidente, acompañado por militantes del Partido de los Trabajadores (PT).

“Esta noche no dormí. Es uno de los peores días de mi vida. Creo que va a ser condenado (…) Están rompiendo la Constitución y nadie hace nada”, dijo Leonor Mata, una profesora de 60 años, afiliada al PT desde hace más de tres décadas.

En la víspera, miles de personas desfilaron en San PabloRío de Janeiro y otras ciudades al grito de “Lula nunca más” y de aclamaciones al juez Sergio Moro, gran artífice la investigación Lava Jato sobre el escándalo de Petrobras.

El que fue el presidente más popular de la historia reciente de Brasil (2003-2010) se declara inocente en este proceso y en los otros seis que enfrenta por delitos como tráfico de influencia y obstrucción a la justicia, y los atribuye a una conspiración para evitar que regrese al poder.

“Es un juicio muy politizado. Más allá de la importancia de la autorización de la ejecución provisoria de la pena, está en juego un caso que envuelve a un expresidente, que también es presidenciable y que está muy bien posicionado en los sondeos de intención de voto”, dijo a la AFP el experto en derecho penal y criminología Jovacy Peter Filho. “Es, probablemente, un caso único en el mundo“, añadió.

Más allá de si Lula consigue evitar la prisión, su candidatura tambalea porque la justicia electoral impide postularse a condenados en segunda instancia. Pero ese capítulo recién se resolverá entre julio y agosto, durante la ventana oficial para registrar los candidatos. .

La polarización que vive Brasil dejó paso a la violencia a fines de marzo, cuando una caravana proselitista del líder de la izquierda fue atacada con armas de fuego en el sur del país. Y alimentó las presiones sobre el STF.

Fuente: IProfesional Ahora Brasil