jueves 23 de mayo de 2019
El peso de la carga tributaria en el comercio exterior.

El peso de la carga tributaria en el comercio exterior.

Las características del comercio exterior de nuestro país registró cambios durante doscientos años. A esa conclusión se puede llegar observando la composición de los bienes que se negociaban en el despertar comercial argentino, en comparación de lo que se importa y exporta actualmente. Según lo publicado en el Suplemento del Correo de Comercio del 25 de agosto de 1810, al puerto de Buenos Aires ingresaban sombreros, cortes de vestido, pañuelos, barras de hierro, mesas y barriles de pintura, entre otras cosas. Mientras tanto, salían cueros de novillo, fardos de lana, sebo y otros bienes primarios.

Yendo a los números de los últimos 10 años, según datos del INDEC, las exportaciones -expresadas en miles de dólares- pasaron de US$55.672 en 2009 a US$61.559 en 2018.

A diferencia, aunque no tanto, de lo que sucedía en 1810, los productos primarios estuvieron en el tercer lugar, detrás de los bienes manufacturados agropecuarios y los de origen industrial.

En cuanto a las importaciones, siempre según el INDEC, pasaron de US$38.786 millones en 2009 a US$65.441 en 2018. En ese período hubo siete años en los que se registró superávit comercial, fue en los seis primeros años y en 2016; mientras que los tres años restantes dieron déficit como resultado.

Quién es quién

El Código Aduanero define a los importadores como aquellas personas humanas y jurídicas que en su nombre importan un bien determinado. En la práctica no es posible la importación por cuenta y orden de terceros, ya que la primera venta de una mercadería que es traída del exterior deberá facturarse como una operación del mercado interno. En cambio, sí es posible exportar por cuenta y orden de terceros, debiendo el agente exportador actuar como un consignatario y rendir la operación al comitente, dueño de la mercadería.

Los primeros pasos para el comercio exterior están relacionados con la inscripción en el Registro de Importadores y Exportadores que administra la AFIP. Y, por supuesto, cumplir con los requisitos que el organismo exige.

Un dato a tener en cuenta, más allá de las exigencias patrimoniales es que los contribuyentes inscriptos en el Régimen Simplificado ,o monotributo, también pueden exportar, considerando los montos de exportación a efectos del encuadre dentro de los parámetros de ingresos. Y sólo pueden importar insumos, pero no bienes finales para luego comercializarlos en el mismo estado en el que se importaron.

También, claro, hay requisitos reglamentados por la AFIP para los Fideicomisos, Consorcios de cooperación y las Uniones Transitorias de Empresas (UTES) puedan operar como importadores y exportadores y se puedan inscribir en el Registro de la Aduana.

Sistema Registral Aduanero

Dentro del Sistema Registral funciona el Registro Especial Aduanero, en el que figuran todos los datos formales de los contribuyentes que están relacionados con el comercio exterior. Los Registros Especiales Aduaneros están compuestos por todos los operadores de comercio internacional, entre los que se encuentran: los importadores, los exportadores y los auxiliares del comercio y del servicio aduanero. La AFIP evalúa el estado de situación de los contribuyentes pudiendo suspender de oficio la inscripción al notar algún incumplimiento que se registra. Ya no es necesario realizar el trámite previo de aviso de las declaraciones juradas anticipadas (DJAI – DJAS), en el momento previo de importar bienes y servicios.

Precios de Transferencia

La AFIP reglamentó la presentación de la información, de las importaciones y exportaciones realizadas en el ejercicio comercial. Este Régimen de Información se denomina “Precios de Transferencia”.

La obligación de información se divide en cuatro grupos: a) Operaciones realizadas entre partes independientes, con bienes que no tienen un precio conocido internacionalmente y que no hayan sido realizadas con países de baja o nula tributación. La información debe presentarse cuando el total anual de todas las operaciones (importaciones y exportaciones) supera $ 1.000.000.

b) Operaciones realizadas con bienes con mercados conocidos internacionalmente (commodities).

c) Operaciones con empresas vinculadas. Los supuestos de vinculación por caso, podrían ser tener la mayoría del capital; las mismas autoridades; exclusividad de distribución; etcétera.

d) Operaciones con países de baja o nula tributación.

Cuestiones tributarias

Los exportadores están obligados a emitir sus facturas en forma electrónica, emitiendo facturas tipo “E”. La misma clase de documentos tienen que emitir los que destinan bienes a Tierra del Fuego, sin incorporar el IVA, asimilando la operación a una exportación, pero teniendo que pagar Ingresos Brutos.

En el caso de las exportaciones de bienes y servicios, se paga Ganancias pero no IVA; en general no se paga Ingresos Brutos, a pesar que alguna provincia lo cobre. Existe un Régimen de Percepción cuando el país en que se entrega el bien no coincide con el lugar donde se domicilia el comprador. La tasa de la percepción es del 0,5% y se eleva al 1,5% en los casos de facturación a domicilios de países no colaboradores con la transparencia fiscal. Puede solicitarse el reintegro a la AFIP de los créditos fiscales que generan saldo a favor originados en bienes y servicios que fueron incorporados a las exportaciones. Existen retenciones del 12% para todas las exportaciones, con topes de $ 4 por dólar para los bienes primarios y $ 3 para el resto. Por otra parte, dentro del paquete de medidas anunciadas recientemente por el Gobierno, se dispuso la eliminación de los derechos de exportación para las pymes que exporten por encima de su promedio del año anterior. La medida únicamente se aplicará para exportadores de menos de 50 millones de dólares por año y el beneficio regirá sobre el excedente logrado. Los reintegros de exportaciones están gravados en el Impuesto a las Ganancias, salvo para las empresas que califican como Pymes que los tienen exentos.

Respecto de las importaciones, la Aduana retiene en el puerto el IVA técnico del 21% o del 10,50%, que corresponde según el bien que se importa, más la percepción a la tasa del 20% o del 10% para los casos que tienen alícuota reducida. También realiza una percepción de Ganancias del 6%; en los casos que corresponde en función al bien que se importa también se retiene Impuestos Internos; y el 2,5% correspondiente al Impuesto sobre los Ingresos Brutos (si el 50% o más de la base imponible está exenta no se percibe). Si se importan bienes de uso no se pagan las percepciones de ningún impuesto. En el caso de importarse servicios, como no existe Aduana, el importador está obligado a ingresar por su cuenta el IVA, dentro de los 10 días de realizada la importación y en el mes siguiente podrá computar el pago como crédito fiscal técnico de su propia liquidación del IVA. Cuando existen controversias entre el valor declarado por el importador y los valores que tiene la AFIP, se obliga a ingresar las diferencias de impuestos o constituir garantías a favor del fisco. Como se puede observar, son muchas las llaves tributarias que traban el libre comercio internacional.

Fuente: Clarin