sábado 18 de septiembre de 2021
EE.UU. provoca a China y bloquea importaciones de la región de Xinjiang.
Imagen de archivo de las banderas de Estados Unidos y China antes de una recepción oficial en el Pentágono en Arlington, Virginia, EEUU. 9 noviembre 2018. REUTERS/Yuri Gripas

EE.UU. provoca a China y bloquea importaciones de la región de Xinjiang.

EE.UU. provoca a China y bloquea importaciones de la región de Xinjiang.
El Senado prohibió las importaciones de la región de Xinjiang por supuestos abusos a la minoría uigur.
Para el presidente Joe Biden, los derechos humanos son un pilar fundamental de su política exterior. Por eso, desde su llegada a la Casa Blanca, ha presionado a China por sus supuestos abusos contra la minoría uigur en la región de Xinjiang. Ya no se trata de una disputa comercial o tecnología, como en la era de Donald Trump, sino que también es política.
El mandatario norteamericano considera al Gigante Asiático como su principal desafío, visión que era compartida por su antecesor Trump. Y pese a las grandes diferencias entre demócratas y republicanos, la disputa global contra China es uno de los pocos ejes en los que están alineados.
Esto último se vio reflejado en el Senado, en donde los legisladores aprobaron por unanimidad un proyecto para prohibir la importación de productos de Xinjiang. Ahora, la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur deberá ser votada por la Cámara de Representantes.
“El mensaje para Pekín y cualquier empresa internacional que se beneficie del trabajo forzoso en Xinjiang es claro: no más”, dijo el senador republicano Marco Rubio.
Según diversas ONG, al menos un millón de musulmanes uigures y otras minorías son prisioneros en campos de trabajo forzoso. En base a esto, la semana pasada Washington sancionó a 34 empresas y otras entidades relacionas con el Gobierno chino.
La votación de la Cámara Alta se dio unas horas después de que el Departamento de Estado revelara su “Informe de Advertencia sobre Xinjiang”, en el cual destacó que “los negocios o individuos que no salgan de cadenas de suministro o inversiones (en esa región) pueden correr un alto riesgo de violar la ley”.
“Esta administración defenderá y protegerá los derechos humanos en todo el mundo y reconoce que la prevención de atrocidades es un interés central de seguridad nacional y una responsabilidad moral fundamental”, agregó el informe.
Por su parte, desde Asia, el Ministerio de Comercio de China negó rotundamente las acusaciones: “Las acciones de EE.UU. dañan gravemente la seguridad y la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro mundiales. Esto no favorece a China ni a EE.UU., y no favorece la recuperación económica mundial. China se opone firmemente”.
Fuente: El Economista