viernes 14 de diciembre de 2018
Cumbre de OCS: firman la declaración final de pleno consenso

Cumbre de OCS: firman la declaración final de pleno consenso

La contracara del G-7: los miembros de la OCS se proponen construir una comunidad de destino, impulsar un nuevo tipo de relaciones internacionales y construir un mundo abierto, inclusivo, limpio y hermoso,

Concluyó ayer la XVIII° Reunión del Consejo de Jefes de Estados Miembros de la OCS, celebrada en la ciudad costera de Qingdao, en la provincia oriental china de Shandong, donde los mandatarios de los ocho países miembros firmaron de común acuerdo no sólo un documento final sino un paquete de acuerdos para impulsar la Organización.

“La OCS se ha establecido como una asociación regional única, influyente y con autoridad, cuyo potencial ha aumentado significativamente con la adhesión de India y Pakistán”, reza la declaración conjunta.

Los miembros hacen hincapié en la necesidad de contrarrestar el terrorismo y el narcotráfico, así como en la prevención del uso indebido de estupefacientes y sustancias psicotrópicas. Se comprometen a la cooperación en el campo de la seguridad de la información, y apoyan nuevos esfuerzos en la educación espiritual y moral de las generaciones más jóvenes, así como en la protección del medio ambiente, entre otros.

La Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) es una organización internacional e intergubernamental establecida en junio de 2001 en esa ciudad, conformada en origen por China, Rusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán y desde 2017, también por  India y Pakistán. Tiene como países observadores a Bielorrusia, Afganistán, Irán y Mongolia, cuyos presidentes también participaron en la cumbre.

Irán, país observador de la OCS fue protagonista de la cumbre eurasiática al obtener el apoyo expreso de China y Rusia frente a los intentos de aislamiento de EEUU. Tanto el presidente chino, Xi Jinping, como su homólogo ruso, Vladimir Putin, lamentaron la retirada de EEUU del acuerdo nuclear firmado por ellos, Irán, Reino Unido, Francia y Alemania, en 2015, y prometieron a Teherán apoyarle económicamente frente a la posibilidad de que Washington le imponga nuevamente sanciones.

Putin destacó en la Cumbre que el abandono del acuerdo contribuye a “desestabilizar más aún la situación global”, mientras que Xi criticó esa “decisión unilateral” de EEUU y aseguró  que su Gobierno trabajará con Rusia para intentar preservarlo.

El presidente iraní, Hassan Rohani, subrayó que los esfuerzos de EEUU “para imponer sus políticas en el resto están creciendo como una amenaza para todos” y que “ciertamente controlará las acciones de otros para intentar que salgan del acuerdo”, pero advirtió de que no responder a la retirada de Washington adecuadamente “puede tener consecuencias destructivas para la comunidad global”.

El anfitrión Xi Jinping abogó por un aumento de la cooperación regional en materia de seguridad, bajo el marco del plan 2019-21 de lucha contra el terrorismo, el separatismo y el extremismo y comprometió préstamos a los países miembros préstamos por valor de 30.000 millones de yuanes (4.600 millones de dólares) para aumentar la cohesión económica regional, a través del consorcio interbancario del organismo.

El primer ministro de India, Narendra Modi, resaltó que la seguridad “es la mayor prioridad” para la región eurasiática e insistió en que solo garantizándola se podrá conseguir que los países de la OCS, que suman el 40% de la población mundial, sean una región adecuadamente conectada y próspera.

En un discurso trascendente, el presidente XI señaló que los Estados miembros de la organización deberían garantizar la plena implementación de los acuerdos logrados, respetar sus respectivos caminos de desarrollo, acomodarse a los principales intereses y preocupaciones de los otros y trabajar estrechamente para construir una comunidad de destino.

“Debemos mejorar el entendimiento mutuo poniéndonos en el lugar del otro y promoviendo la armonía y la unidad a través de la búsqueda de intereses comunes y aparcando las diferencias”, definió Xi.

“El ‘Espíritu de Shanghai’ constituye nuestro activo compartido, y la OCS es nuestra casa común”, dijo Xi. “Debemos, guiados por ese espíritu, trabajar estrechamente para construir una comunidad de destino de la OCS, impulsar un nuevo tipo de relaciones internacionales y construir un mundo abierto, inclusivo, limpio y hermoso, que disfrute de una paz duradera, una seguridad universal y una prosperidad común”.

Un fuerte mensaje para los líderes europeos que no logran consolidar una unidad que les permita enfrentar a Trump.

Fuente: MarcoTrade