sábado 7 de diciembre de 2019
Cross-Border E-Commerce: las ZF argentinas como puerta para nuevos negocios

Cross-Border E-Commerce: las ZF argentinas como puerta para nuevos negocios

El cross border son las compras online que se realizan de proveedores localizados en otros países o como se dice en el mercado “comercio electrónico transfronterizo”.

El uso de nuevas tecnologías y la incorporación de nuevos usuarios a las herramientas digitales de accesibilidad, confirman un aumento interanual del 30% a nivel global, a través de comercio electrónico entre una empresa (minorista o marca) y un consumidor (B2C), entre dos empresas, a menudo marcas o mayoristas (B2B), o entre dos personas privadas (C2C), por ejemplo, a través de plataformas de mercado como Mercado Libre, Alibaba o eBay.

En 2015, 12 países representaban al 80 % de todos los compradores Cross Border y según Accenture se estima que en 2020, más de 2 mil millones de compradores electrónicos, o 60% de la población mundial, realizarán 13,5% de sus consumos minoristas en línea, equivalente a un valor de mercado de 3.400 millones de dólares.

Según e-marketer, se estima que para 2023 más del 63% de las ventas totales de retail en China se realizarán a través de e-commerce. Hoy en día, las ventas por e-commerce en China representan más del 40% de las ventas mundiales de e-commerce, lo cual representa más que las ventas por e-commerce en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia y Japón, combinadas, y vendiendo a través de cross-border e-commerce, las marcas pueden llegar directamente a los consumidores chinos sin intermediarios.

En nuestro país las ventas online hoy representan un 5% del total de la facturación y avanza hacia el 10%, y pueden seguir creciendo acompañando el proceso de crecimiento que internacional.

En este escenario, las Zonas Francas a nivel global son un eslabón esencial de la cadena de las transacciones electrónicas. En virtud del principio de extraterritorialidad aduanero que tienen, estas áreas se convierten en el mejor instrumento para que se instalen los Centros de Distribución de Mercaderías de las principales plataformas de comercio electrónico, ya que cuentan con infraestructura física y tecnológica para la logística de comercio exterior (importación y exportación), permitiendo generar eficiencias y economías de escala que demandan los nuevos hábitos de consumo online y offline.

La decisión de avanzar con el proyecto de actualización de la Ley de Zonas Francas que promueve el Consejo Federal de Zonas Francas con el apoyo de 17 provincias y la ciudad de Buenos Aires, podría permitirle a la Argentina ser el hub en cross border para atender todo el mercado latinoamericano.

El proyecto de ley que suscribieron el 16 de Octubre pasado para actualizar una ley que ya tiene 25 años y está totalmente desfasada con la actualidad del intercambio global de bienes y servicios, viene a solucionar dos cuestiones fundamentales tanto en materia aduanera como tributaria.

Este proyecto propone autorizar el ingreso y egreso de mercadería desde y hacia zonas francas nacionales, y desde allí al exterior o al Territorio Aduanero General o Especial, haciéndolo compatible con el régimen de envíos postales a efectos de constituirse en plataforma para el desarrollo del cross border y transacciones en línea, en el marco del desarrollo del comercio transfronterizo y con la necesidad de adaptación de normas y herramientas a esta nueva realidad del comercio internacional.

Complementariamente la solución tributaria que propone el Consejo Federal de Zonas Francas es que no se considerarán de fuente nacional los ingresos obtenidos de la venta de mercadería extranjera de propiedad de sociedades extranjeras o personas sin residencia en el país, que se hayan introducido desde el exterior a las zonas francas y zona francas especiales. Las sociedades extranjeras no deben tener ningún tipo de vinculación económica en el país como requisito esencial para que proceda este beneficio.

Informes de la CIPPEC aseguran que sólo el 6% de las firmas está avanzando en la transformación digital, en tanto que casi la mitad utiliza tecnología obsoleta, y el cross border es mucho más que el almacenaje de mercadería transfronteriza sino la promoción de importantes recursos económicos para incorporar tecnología de gestión de vanguardia como internet de las cosas, inteligencia artificial, Big Data y Analytics, ya que así se generarían las condiciones óptimas de competitividad para el desarrollo del clúster de comercio electrónico dentro de las zonas francas.

Pero también para el sector de la logística y de transporte que funcionan como un eslabón fundamental dentro de la cadena de valor del comercio electrónico, y deben especializarse para facilitar el almacenamiento y la distribución física y segura de las mercancías a nivel internacional.

Pero además la experiencia de la Agencia de Inversiones de Argentina en el programa de Hubs Logísticas ofreciendo centros de almacenamiento y distribución en Zonas Francas de distintos lugares del mundo (Dubai, China, EEUU, Bélgica, entre otros), permitiendo tener productos almacenados con la mayor capacidad de cobertura y despliegue territorial posible, es en definitiva la posibilidad de hacer cross border para acceder competitivamente a mercados como China o la comunidad Arabe. Este programa ha tenido un déficit que puede ser llenado por la próxima administración y es la posibilidad inversa, convertir a la Argentina en un hub de cross boder para atender el mercado latinoamericano.

En la región Colombia y Uruguay están intentando avanzar en cambios normativos para generar las condiciones de competitividad para el desarrollo del clúster de comercio electrónico transfronterizo a través de sus Zonas Francas, y la posibilidad de anticiparnos a los cambios para adoptar un régimen competitivo de cross border nos puede generar una gran oportunidad para Argentina a partir de soluciones para el futuro y no para el pasado como nos hemos acostumbrado en los últimos 70 años.

(*) Presidente del Ente Zona Franca Bahía Blanca – Coronel Rosales.