domingo 19 de agosto de 2018
Crean el área económica más grande del mundo

Crean el área económica más grande del mundo

La Unión Europea (UE) y Japón cerraron el acuerdo de libre comercio, creando el área económica abierta más grande del mundo, en una señal de su rechazo a la postura proteccionista del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Bruselas ve en el acuerdo cerrado ayer “una poderosa señal política al mundo, que mantiene alto el estandarte a favor del comercio libre y justo”.

Ambas partes, habían acordado los primeros lineamientos del pacto en julio del año pasado y concluyeron el texto del acuerdo en diciembre, para abrir el comercio a ambas economías que en conjunto componen aproximadamente el 30% de la producción global. El texto quedó entonces pendiente de ser firmado y ratificado formalmente para su entrada en vigor, lo que se logró recientemente.

La jefa de comercio del bloque regional, Cecilia Malmstrom destacó que “este es el mayor acuerdo comercial que hemos negociado para la Unión Europea (..) Envía un poderoso mensaje en la defensa de un comercio abierto basado en reglas globales”.

El primer ministro japonés, Shinzo Abe ha destacado que “Japón y la UE se unirán y construirán una zona económica basada en normas justas y libres, que serán un modelo de una economía ordenada en la comunidad internacional en el siglo XXI”.

El acuerdo combina el bloque de 28 naciones de la UE con la tercera economía más grande del mundo y eliminará unos aranceles del 10% de la UE sobre los autos japoneses y la tasa del 3% aplicada a las piezas de vehículos.

Para la UE, el acuerdo permite eliminar unos aranceles japoneses de alrededor del 30% sobre el queso europeo y del 15% sobre los vinos, y posibilitará aumentar sus exportaciones de carne de bovino y porcino, además de obtener acceso a grandes licitaciones públicas en Japón.

En los últimos meses, los negociadores trabajaron en temas como la estabilización de los aranceles para los servicios, la cooperación regulatoria y las formas de proteger algunas categorías de alimentos y bebidas; uno de los reclamos que planteaba Italia para defender la denominación prosecco para sus vinos espumosos de una región del país.

Abe destacó la importancia histórica del acuerdo, al decir que “una nueva era” comenzaría ahora para la UE y Japón. Bruselas ha logrado con este acuerdo una de las prioridades que se marcó después de la muerte del TTIP tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca: firmar un acuerdo de libre comercio con Japón, uno de los signatarios del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), una gran alianza comercial de 12 naciones que Trump desechó.

Ahora en su búsqueda de diversificar sus intercambios comerciales y disminuir el impacto de las medidas proteccionistas de Trump, la UE espera sellar acuerdos de libre comercio con México y con el bloque Mercosur.

Con el nuevo acuerdo, desde la perspectiva europea, son especialmente beneficiados sectores como el agroalimentario. Japón respetará los más de 200 productos agrícolas protegidos con indicaciones geográficas.

Pero no sólo se dejarán de pagar los derechos señalados que se aplican actualmente a numerosos productos sino que también se liberalizan los mercados de servicios, en particular los servicios financieros, el comercio electrónico, las telecomunicaciones y el transporte, y se garantiza a las empresas europeas el acceso a los mercados de contratación pública de Japón en 48 grandes ciudades.

Además, elimina los obstáculos a la contratación en el sector ferroviario, al tiempo que protege un sector tan sensible en la UE como el del automóvil, que contará con un período de transición antes de la apertura completa.

La asignatura que queda pendiente es el arbitraje de inversiones que ha quedado fuera del acuerdo y la UE espera poder acordarlo en el futuro. Bruselas considera que se podrá agregarlo más tarde al acuerdo. La UE quiere que se aplique su Sistema de Tribunales de Inversiones reformado, que puso en marcha para sustituir al polémico arbitraje de diferencias Estado-inversor (ISDS, por sus siglas en inglés), que es el que Japón prefiere.

Fuente: Agencias – Redacción Marco