viernes 16 de noviembre de 2018
China y Rusia sellan acuerdo para un orden internacional “justo y equitativo

China y Rusia sellan acuerdo para un orden internacional “justo y equitativo

Ambos países acordaron esta semana defender juntos, un orden internacional “justo y equitativo” para salvaguardar la paz, la estabilidad y las relaciones comerciales en forma conjunta y oponerse al unilateralismo.

Altos funcionarios de China y de Rusia sellaron un acuerdo trascendente para el comercio mundial, al comprometerse esta semana, a salvaguardar en forma conjunta un orden internacional “justo y equitativo” y promover la paz y la estabilidad global y regional.

El compromiso fue acordado la XIV Ronda de consultas de seguridad estratégica China-Rusia, copresidida por el secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolai Patrushev y Yang Jiechi, miembro del Buró Político y director de la Oficina de la Comisión de Asuntos Exteriores del Comité Central de China del PCCh.

Al concluir la ronda, ambos funcionarios hicieron declaraciones, señalando que ambos países deben apoyarse firmemente en asuntos globales del mayor interés estratégico, incrementar la coordinación dentro de los marcos multilaterales de decisión e impulsar de manera conjunta la solución de los asuntos internacionales más candentes.

Yang destcó que las relaciones China-Rusia se están desarrollando a un alto nivel y han entrado en el mejor período de la historia, bajo el liderazgo de los presidentes chino, Xi Jinping, y ruso, Vladimir Putin, quienes ya se han reunido en dos ocasiones este año y alcanzado importantes consensos.

Ambos países deben colaborar para implementar esos consensos y continuar consolidando y enriqueciendo su asociación estratégica integral de coordinación, indicó el alto funcionario chino, ratificando el buen momento por el que atraviesan las relaciones entre ambas potencias.

Tanto Yang como Patrushev coincidieron en que China y Rusia deben profundizar la cooperación en diversas áreas para que puedan beneficiar mejor a sus dos pueblos. Rusia resaltó Patrushev, está lista para continuar los contactos de alto nivel, fortalecer la coordinación estratégica y trabajar para lograr mayores resultados de la cooperación práctica.

La nueva política establecida por Trump contra China y sus decisiones agresivas en pos de un “America First”, parece estar logrando que Rusia y China terminen por adoptar una estrategia ‘espalda a espalda’, para poder resistir juntos la ‘guerra fría’ unilateral que se está librando contra ellos.

Trump ha reestablecido la absurda y vieja estrategia de Bush hijo, de los “ejes del mal” y desde finales de 2017, Rusia y China fueron declaradas oficialmente como ‘competidores/ enemigos’, en el programa de política exterior y en los documentos estratégicos de EEUU. En la primavera de 2018, Washington lanzó unilateralmente una guerra comercial contra China, imponiendo sanciones a grandes empresas de ese país, como por ejemplo, el fabricante de productos electrónicos Huawei.

El cambio en la política de EEUU se produjo cuando China anunció sus ambiciosos objetivos de desarrollo tecnológico. El ascenso de China al más alto nivel del liderazgo mundial y sus planes de establecer una red mundial de intercambios comerciales y vinculación estratégica como la Nueva Ruta de la Seda, son las razones que invoca EEUU para optar por la política más egoísta y agresiva de su historia desde la Segunda Guerra Mundial.

Ya en abril pasado, cuando se celebró en Shanghái una conferencia ruso-china en el marco del Club de Discusión Valdái, se percibió que la nueva política de Washington colocaba definitivamente al gigante asiático y a Rusia de un mismo lado.

Para algunos analistas, EEUU ha subestimado la racionalidad de Moscú, suponiendo que la estrategia china de la ‘Nueva Ruta de la Seda’ y sus enormes inversiones en países pequeños y medianos de Asia y Eurasia, provocaría un enfrentamiento con Rusia. Sin embargo, Moscú ha saludado oficialmente las inversiones chinas en las ex repúblicas soviéticas e incluso está interesada en expandir la presencia conjunta en el campo de la seguridad.

La razón es simple: Beijing no busca transformar los gobiernos existentes en esos países en regímenes nacionalistas anti-rusos, como ha sido la estrategia tradicional de EEUU. Por otra parte, las inversiones chinas centradas en infraestructuras para facilitar el comercio y la provisión de insumos básicos para su desarrollo, abren la puerta a un enorme mercado y contribuyen indirectamente al desarrollo regional y a la estabilidad socioeconómica en Asia Central, una gran preocupación tanto de Rusia como de China.

Detrás de la “comunidad de destino común” que plantea la “Nueva Ruta de la Seda”, están esas inversiones que significan para los países del Asia Central, la oportunidad de desarrollarse, utilizando con éxito sus relaciones con Rusia, China o EEUU para fortalecer su independencia sin tomar una decisión única a favor de alguna de las potencias.

China, desde sus posiciones de expansión pacífica y cooperación y en favor de un orden mundial de decisiones multilaterales, ha puesto en jaque la base más importante de EEUU:

Fuente: Redacción Marco