lunes 19 de agosto de 2019
Brexit. Las pymes alemanas no están muy preparadas para el divorcio.

Brexit. Las pymes alemanas no están muy preparadas para el divorcio.

Las pequeñas y medianas empresas de la cuarta economía más grande del mundo no tienen claro qué ocurrirá con sus negocios internacionales una vez el Reino Unido deje a la UE.

Los fabricantes medianos de Alemania, conocidos colectivamente como Mittelstand, forman la columna vertebral de la cuarta economía más grande del mundo. El quinto mayor mercado de exportación para su maquinaria y componentes de ingeniería de precisión es el Reino Unido, especialmente para su industria automotriz. El Brexit, entonces, debería ser una preocupación. Sin embargo, según BVWM, su asociación comercial, solo el 17,6% de los encuestados del sector a finales de 2018 dijeron que estaban «bien preparados» para el Brexit, mientras que el 77% pensó que el Brexit no los afectaría.

«Mucha gente de negocios alemana creía que el Brexit no iba a suceder», explica Mats Persson, jefe del equipo Brexit de la consultora EY. Percibieron a los británicos como personas sensatas que encontrarían una solución, incluso como evidencia en contrario acumulada en Westminster. Muchos ven el Brexit como un problema local para el Reino Unido. Y la preparación para una gama de escenarios provenientes del Brexit sería demasiado costosa para ellos.

En los últimos tres meses, la indiferencia del sector se ha convertido en una leve alarma. Seminarios y paneles para empresarios y gerentes de toda Alemania analizan el Brexit casi a diario. Varios estados federales, incluidos Hamburgo y Baja Sajonia, han establecido líneas telefónicas directas para empresarios con preguntas sobre el Brexit. Muchas compañías de este sector empresarial encontraron excusas para no prepararse para el Brexit, dice Christoph Torwegge de Osborne Clarke, un bufete de abogados británico en Hamburgo con clientes del Mittelstand. Sólo dos de los 20 clientes de Torwegge tomaron en serio el Brexit desde el principio, dice. Ahora los otros 18 se están poniendo nerviosos.

Las multinacionales como BMW, propietaria de la marca Mini y con plantas en el Reino Unido, pueden permitirse un equipo exclusivo para manejar el tema Brexit. Las empresas más pequeñas, en cambio, carecen de los recursos para jugar con las hipotesis. Como resultado, dice Persson, la mayoría de las empresas alemanas no están preparadas, especialmente para un Brexit sin acuerdo.

Consideremos un proveedor de Jaguar Land Rover (JLR), un fabricante de automóviles en el Reino Unido. Hace unas semanas llamó a su abogado en pánico para preguntarle cómo podía cumplir con su acuerdo DDP (delivered duty paid), que dicta que asume toda la responsabilidad, el riesgo y los costos de llevar sus productos a la JLR en un día o dos, si el Reino Unido choca con la Unión Europea (UE) dejando a los camiones varados en las aduanas de Calais o Dover. Intentó conseguir espacio para almacenar sus productos en bodegas cerca de las plantas de JLR en West Midlands, pero descubrió que todas estaban llenas. Su abogado le dijo que sus opciones serían renegociar su contrato o romperlo.

Lucia Puttrich, Ministra de Hesse -uno de los 16 estados federados de Alemania- para Asuntos Nacionales y Europeos, cita tres preocupaciones principales sobre el Brexit para las empresas: retrasos en la aduana, movilidad de los trabajadores y la debilidad de la libra, lo que hace que los productos alemanes sean menos competitivos. Los problemas menos apremiantes pero potencialmente grandes incluyen diferentes reglas sobre privacidad de datos, aranceles (si el Reino Unido abandona la unión aduanera) y licencias de exportación e importación. El Reino Unido es el quinto socio comercial de Hesse. El estado exporta ?4200 millones (US$4700 millones) de bienes y servicios al año a través del Canal e importa cinco mil millones de euros.

Frankfurt, la ciudad más grande de Hesse y el centro financiero de Alemania, es una de las pocas ciudades que podría beneficiarse más del Brexit que la mayoría. Unos 10.000 empleos bancarios podrían migrar allí desde Londres.

Y también hay un aspecto positivo para el Mittelstand. En los tres años transcurridos desde el referéndum del Brexit, con sus fuertes matices anti-inmigrantes, a las empresas alemanas les resultó más fácil contratar soldadores y otros trabajadores calificados de Europa central y oriental que comenzaron a sentirse mal recibidos en el Reino Unido. Según una encuesta realizada en febrero de 262 grandes compañías alemanas por Deloitte, una firma de contabilidad, muchos empresarios alemanes esperan que el Brexit desvíe la inversión extranjera directa (IED) del Reimo Unido a Alemania y motive a más empresas a elegir Berlín por sobre Londres. Silicon Allee, de Berlín, recibió 2000 millones de euros en fondos de capital de riesgo el año pasado, menos de la mitad de la suma de la escena tecnológica de Londres.

Hans-Peter Raible de Rödl & Partner, una consultora que trabaja con firmas alemanas medianas y de propiedad familiar, cree que este sector empresarial se adaptará en última instancia a lo que traiga el Brexit.

BMW programó un cierre de mantenimiento en sus operaciones en el Reino Unido después del 29 de marzo, el día en que Gran Bretaña debía abandonar la UE. Honda y JLR también programaron un tiempo de inactividad en sus fábricas. Cuando quedó claro que el Reino Unido no se iría para esa fecha, ya era demasiado tarde para posponer esos costosos recesos. Raible aconseja a sus ansiosos clientes que eviten costosos planes de contingencia y, en su lugar, redacten de manera preventiva nuevos contratos con socios comerciales y soliciten un número de aduanas. Aparte de eso, aconseja, es mejor esperar y ver.

Por: The Economist
Fuente: La Nación