martes 20 de octubre de 2020
Barcelona New Economy Week: abordan el futuro de las aduanas.

Barcelona New Economy Week: abordan el futuro de las aduanas.

El futuro de las aduanas después de la pandemia del Covid-19 fue el tema central del cierre de Barcelona New Economy Week, evento organizado del 4 al 9 octubre de 2020 por Consorci de la Zona Franca. La mirada estuvo puesta en las posibilidades y el cambio de paradigma que ofrecen las nuevas tecnologías para reactivar la economía.
 
El panel contó con la presencia de dos mujeres del comercio internacional: Sandra Corcuera, del Banco Interamericano de Desarrollo (Washington), y Carolina Palma, de Ernst & Young (Costa Rica), con la moderación de Juan Opertti, CEF de Hemiston (Uruguay).
 
Las especialistas coincidieron en que los riesgos ocasionados por la pandemia del COVID-19 han requerido la ejecución de procesos automatizados al máximo posible y planes de contingencia.
 
“La nueva realidad nos ha puesto a prueba a todos y las aduanas han sabido asegurar y acelerar el comercio muy bien”, señaló Sandra Corcuera, al responder sobre el rol de las agencias. “Muchas de ellas no tenían los mecanismos para operar en un modo digital al cien por ciento. Aun así, fueron capaces de llevar a cabo una transformación para poder seguir funcionando”, agregó.
 
“El cierre de fronteras, al comienzo de la pandemia, ha impactado en especial en los países que tienen comercio terrestre. Sin embargo, los gobiernos reaccionaron y aplicaron medidas de facilitación del comercio, como también amnistías aduaneras para ayudar al privado, elaboraron protocolos sanitarios y fitosanitarios y se aceleró la digitalización”, remarcó Carolina Palma.
 
Ambas expositoras coincidieron en los retos de las aduanas en cuanto a que las agencias pueden convertirse en partes fundamentales de la agenda de recuperación económica.
 
“Según la CEPAL, el PBI va a retroceder a niveles de hace una década y la tasa de pobreza se ubicaría en valores cercanos a 2006”, señaló la representante de la principal fuente de financiamiento para el desarrollo de América Latina y el Caribe. En consecuencia, enumeró los siguientes retos de las aduanas para responder al COVID-19:
 
Ser eslabones robustos de la cadena de suministro para agilizar los procesos.
Ser más eficientes en la gestión a fin de incentivar la llegada de inversiones
Ser más resilientes en la cadena de suministro y contar con planes de contingencia coordinados con las otras entidades de gestión fronteriza para abordar situaciones como la pandemia y los desastres naturales.
 
Optimizar y automatizar procesos.
Fortalecer los sistemas de gestión de riesgo para la carga física y los flujos del comercio electrónico.
Coordinar mejor con otras entidades fronterizas.
Colaborar más con el sector privado utilizando instrumentos como las Ventanillas Únicas de Comercio Exterior o los Sistemas de Comunidad Portuaria.
Tener mejor infraestructura de frontera sin olvidar el recurso humano, es decir, personas que puedan liderar esos procesos de transformación y gestionar estas reformas aduaneras para convertirse así en “un eslabón resiliente de la cadena de suministro”.
Adicionalmente, Palma sostuvo que “las aduanas son parte de la reactivación económica y como tal deben generar sinergia con el sector privado a través de la digitalización, la infraestructura y el apoyo de controles sanitario y fitosanitarios”.
 
La colaboración público-privada, sostenida también por Juan Opertti, es “un activo de futuro” con tres pilares fundamentales: “la facilitación, la fiscalización y la automatización”, importantes para el crecimiento del comercio electrónico.
 
Así, las aduanas del futuro serán más tecnológicas y digitales para poder ejercer el control, la vigilancia y la inspección de cualquier tipo de transacción o intercambio comercial. Próximamente, ellas realizarán buena parte de los procesos y procedimientos utilizando tecnologías como la blockchain, el análisis big data, el Internet de las Cosas (IoT) o la Inteligencia Artificial.
 
Al respecto, Sandra Corcuera remarcó: “La tecnología nos permite un equilibrio entre la facilitación y fiscalización. No obstante, la figura del Operador Económico Autorizado es el instrumento importante para generar la confianza”.
 
“La única forma en que podremos lograr la facilitación del comercio y el desarrollo de América Latina es con la colaboración público-privada. Y, tal como destacó Sandra Corcuera, el Operador Económico Autorizado es el ejemplo de la sinergia que se necesita para reactivar la economía en la era post-COVID 19”, concluyó Carolina Palma.
 
Fuente: Aduana News